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23 de agosto de 2010

Sudoku


Sudoku (en japonés: 数独, sūdoku) es un pasatiempo que se popularizó en Japón en 1986, y se dio a conocer en el ámbito internacional en 2005. El objetivo del sudoku es rellenar una cuadrícula de 9 × 9 celdas (81 casillas) dividida en subcuadrículas de 3 × 3 (también llamadas "cajas" o "regiones") con las cifras del 1 al 9 partiendo de algunos números ya dispuestos en algunas de las celdas. Aunque se podrían usar colores, letras, figuras, se conviene en usar números para mayor claridad. Lo que importa, en todo caso, es que sean nueve elementos diferenciados. No se debe repetir ninguna cifra en una misma fila, columna o subcuadrícula. Un sudoku está bien planteado si la solución es única. La resolución del problema requiere paciencia y ciertas dotes lógicas.
Ejemplo de sudoku.

La solución de un sudoku siempre es un cuadrado latino, aunque el recíproco en general no es cierto ya que el sudoku establece la restricción añadida de que no se puede repetir un mismo número en una región.

Numerosos periódicos han empezado a publicar el sudoku desde el 2005 en su sección de pasatiempos.

En el que presentamos se acutaliza permantemente y tiene varios niveles fácil,mediano,difícil.

Verifiquen que esté tildada la casilla
Clicking the playing grid places the current number
para que se incorporen los números elegidos a la tabla

que disfruten
Click en la imagen para iniciar el juego.
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14 de agosto de 2010

Resuelto el misterio del Triángulo de las Bermudas


El mito sobre el Triángulo de las Bermudas.


Los investigadores descubren por qué desaparecían barcos en esta zona a mediados del siglo pasado






Un grupo de científicos ha llegado recientemente a la conclusión de que el gas metano puede estar detrás de las desapariciones producidas en la zona






El Triángulo de las Bermudas es un área geográfica de más de un millón de kilómetros cuadrados situado entre Puerto Rico, Fort Lauderdale (Florida) y las islas Bermudas.
Esta zona se puso de moda a mediados del pasado siglo a raíz de la desaparición de varias embarcaciones. Algunos escritores y periodistas se apresuraron a tildar estos sucesos como misteriosos, dando origen al mito.
Fue en 1974 cuando el escritor Charles Berlitz, en una obra plagada de imprecisiones, convirtió el misterioso triángulo en la leyenda conocida en todo el mundo; un filón que llenaría las salas de cine durante más de una década con títulos como "El triángulo diabólico de las Bermudas" (The Bermuda Triangle, 1978).
Lejos de desvanecerse, el "misterio" continúa cautivando al público 30 años después; la web neozelandesa CineStuff afirmaba hace unos meses que la próxima entrega de Indiana Jones tendría como escenario estas ignotas aguas del Atlántico.
Tras el estudio de los fondos marinos, un grupo de científicos ha llegado recientemente a la conclusión de que el gas metano puede estar detrás de las desapariciones producidas en la zona.
La alta actividad volcánica originaría burbujas de este gas que, al ascender a la superficie, incrementarían exponencialmente su tamaño poniendo en serio peligro a las embarcaciones e incluso a las aeronaves que sobrevuelan la zona, cuyos instrumentos se tornarían imprecisos ante el repentino cambio en la densidad del aire.
Esta explicación podría poner fin a varias décadas de especulaciones.
Fuente:Periodista Digital
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8 de agosto de 2010

Mahjong Shanghai

Click en la imagen para abrir el juego.

El juego Mahjong (también escrito o conocido como mah-jongg-jongg, mahjongg, mijang,

Shangai, Taipei, Morejongg, Mindjongg, Mahjong Solitaire, etc.), tiene como objetivo el eliminar todos las fichas o piezas del tablero. Encuentra imágenes similares en los extremos izquierdo y derecho de las líneas en los varios niveles de la pirámide, click sobre las parejas iguales hasta que se acaben las posibilidades.
Después de jugar algunos juegos se descubren algunos trucos, o mejor técnica, para jugar mejores juegos. La eliminación de algunas fichas abrirá más posibilidades que otras,facilitando eliminar más piezas del tablero. Es parte de la diversión el desarrollar la habilidad " para limpiar " todas las fichas del tablero.

Este juego de MahJong le dirá cuándo no se puedan eliminar mas fichas; esto significa que no siempre es posible eliminar todas las piezas del tablero; sera esto verdad ?.

Click sobre el círculo Restart para iniciar un juego nuevo.

El Mahjong original es un juego chino antiguo que se juega con piezas similares pero bajo un concepto diferente. El juego original es jugado con 136, 144, 152 o más bloques gruesos de hueso y bambú, generalmente por cuatro personas. Hay varios sitios en el Internet dedicado al juego antiguo Mahjong. Usted encontrará clubs, competencias, historia, etc.; por ahora disfrute de este adictivo juego de solitario en línea.
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31 de julio de 2010

La Historia contada por los ñiños

Historias de Nuestra Historia
Autor: Felix Casanova |

Los chicos de www.britishcouncil.org, han recopilado las respuestas de algunos niños en exámenes de Historia. Ellos la cuentan “a su manera”, que no deja de ser divertida y simpaticona. Cuando yo era pequeño no recuerdo si tuve alguna metedura de pata de este tipo, pero me jugaría el pellejo a que si. Y es que esos “locos bajitos” como canta el gran Serrat, son un caja de sorpresas.... Entre paréntesis, los profesores indican lo que supuestamente querían decir los niños...

El Antiguo Egipto estaba habitado por las momias y todos ellas escribían en hidráulicas (jeroglíficos). Vivían en el desierto de Sarah (Desierto del Sahara) y viajaban en Camelot (camellos). El clima del Sarah es tal que los habitantes tienen que vivir en otra parte (¿si viven en otro lugar, ¿cómo pueden ser habitantes?)...

La Biblia está llena de caricaturas interesantes (pasajes). En el primer libro de la Biblia, Guinessis (Génesis), Adán y Eva fueron creados a partir de un manzano. Uno de sus hijos, Caín, preguntó: "¿Soy hijo de mi hermano?" (¡Debe tratarse de una versión muy extraña de las historias bíblicas de Adán y Eva, Caín y Abel!)...

Moisés condujo a los esclavos hebreos hasta el Mar Rojo, donde hicieron pan sin levadura, que es pan hecho sin ningún tipo de ingredientes (Si no tiene ningún tipo de ingredientes, ¿cómo pueden hacer el pan?). Moisés subió al Monte Cianuro (Sinaí) para recibir los diez mandamientos. Él murió antes de llegar a Canadá (Canaan)...


Salomón tenía trescientas esposas y setecientos puerco espines (concubinas)...


En realidad, Homero no fue escrito por Homero, sino por otro hombre del mismo nombre (si tenía ese nombre, entonces era Homero, ¿no?)...


Sócrates fue un famoso maestro griego que andaba dando consejo a la gente. Lo mataron.; murió por una sobredosis de matrimonio (cicuta). Después de su muerte, su carrera sufrió un drástico descenso. (¡Después de su muerte, estaba muerto!)...


Los romanos conquistaron a los griegos. La historia llama a la gente de Grecia “griegos” porque los romanos se quedaron allí poco tiempo...


En la Edad midevil (medieval) había muchas personas aliteraciones (analfabetas). El más grande escritor fue Chaucer, que escribió muchos poemas y versos y también escribió literatura (¿no son los poemas y versos, literatura?)...


Hubo otra historia que fue la de Guillermo Tell, que disparó una flecha a través de una manzana mientras estaba subido en la cabeza de su hijo (???)...


Luego vino una época de grandes inventos y descubrimientos. Gutemberg inventó la Imprenta y la Biblia (Gutenberg imprimió la Biblia, ¡que se había "inventado" mucho antes!). Otro invento importante fue la circulación de la sangre (Nadie la inventó , ya circulaba por nuestro cuerpo). Sir Walter Raleigh es una figura histórica, porque inventó y comenzó a fumar cigarrillos (Popularizó el tabaco)...


El más grande escritor del Renacimiento fue William Shakespeare. Nació en el año 1564, supuestamente en su cumpleaños (¿podría nacer en otro día que no fuera su cumpleaños?). Él nunca hizo mucho dinero y es famoso sólo por sus obras de teatro. Escribió dramas y comedias, y todas en idioma Islámico (yámbico) pentámetro...


Miguel Cervantes escribió Donkey Hote (Don Quijote). Milton escribió El Paraíso perdido. Entonces, su esposa murió y escribió El paraíso recobrado (¿pero le hizo recuperar el paraíso el hecho de que su esposa muriera?)...


Cristóbal Colón fue un gran navegante que descubrió América, Sus barcos fueron llamados la Niña, la Pinta y la Santa Fe (Santa María)...


Más tarde, los peregrinos cruzaron el océano, y esto fue llamado el progreso del peregrino (El progreso del peregrino es el nombre de un famoso libro de John Bunyan). El invierno de 1620 fue un año difícil para los colonos. Muchas personas murieron y muchos bebés nacieron. El capitán John Smith fue responsable de todo esto (¿de que la gente muriera? ¿de que nacieran muchos bebes?)...


Una de las causas de la guerra revolucionaria fue la imposición de las tachuelas en el té (impuestos sobre el té). Finalmente los colonos ganaron la guerra y ya no tenían que pagar por los taxis (los impuestos). Los delegados de los 13 estados originales formaron el Contento (Continental) Congreso. Thomas Jefferson, una Virgen (Virginia), y Benjamin Franklin fueron los cantantes (firmantes = gente que firma algo) de la Declaración de la Independencia. Franklin descubrió la electricidad frotando dos gatos (cometas), murió en 1790 y todavía está muerto (¡como es lógico!)...


Pronto, la Constitución de los Estados Unidos se adoptó para garantizar la hostilidad interna (estabilidad). Bajo la constitución el pueblo gozaba del derecho a mantener los brazos desnudos (el derecho a portar armas)...


Abraham Lincoln se convirtió en el mayor precedente de Estados Unidos (presidente). Fue el mayor de sus hermanos. Su madre murió al poco de nacer, y (¿cómo lo hizo para crecer y tener hijos, entonces?) nació en una cabaña que construyó con sus propias manos (¿cómo iba a construir una cabaña antes de nacer?). Abraham Lincoln liberó a los esclavos mediante la firma de la emasculación (Emancipación)...


La gravedad fue inventada (descubierta) por Isaac Walton (Newton) cuando una manzana cayo sobre su cabeza. La gravedad es mas fuerte, por lo tanto, en Otoño (???)...


Johann Bach escribió muchas composiciones musicales que guardaba en su ático. Bach murió desde 1750 hasta el presente (¡es mucho tiempo para morir!). Fue el compositor más famoso en el mundo y también lo fue Handel (¿dos?). Handel era medio alemán, medio italiano y medio ingles (¡tres mitades!). Él era muy grande (¡no es de extrañar, para poder tener tres mitades!)...


Beethoven escribió música a pesar de que era sordo. Fue tan sordo que escribía música a altísimo volumen. Expiró en 1827 y murió más tarde ese mismo año (expiró / murió en 1827)...


La Revolución Francesa se llevó a cabo antes de que ocurriera (¡no es posible!) y catapultó a Napoleón (¡que debió hacerse daño!). Napoleón deseaba un heredero para transmitirle su poder, pero como Josephine era baronesa (Josephine era estéril), no podían tener hijos...


El siglo XIX fue una época de un gran número de ideas e invenciones. La gente dejó de reproducirse (producir) con la mano y empezó a reproducir (producir) con máquinas. La invención del barco de vapor causó una enorme red de nuevos ríos (¡en realidad, los ríos habían estado allí antes!)...


Charles Darwin fue un naturalista que escribió el Órgano (origen) de las especies. Loco (Madame) Curie descubrió la radio (el Radio). Y Karl Marx se convirtió en uno de los hermanos Marx (Karl Marx fue el co-autor del Manifiesto Comunista y murió en 1883. Los hermanos Marx eran unos famosos comediantes que hicieron muchas películas entre 1929 y 1949)...




Fuente:Félix Casanova
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26 de julio de 2010

Judíos de seis brazos.

Esta es la conferencia que he dado en el Global forum for Combating Antisemitism, que se celebra estos días en Jerusalen.

Judíos de seis brazos.
Lunes por la noche, en Barcelona. En el restaurante, un centenar de abogados y jueces. Se han reunido para oír mis opiniones sobre el conflicto de Oriente Medio. Saben que soy un barco heterodoxo, en el naufragio del pensamiento único que impera en mi país, sobre Israel. Quieren escucharme. Alguien razonable como yo, dicen, ¿por qué se arriesga a perder la credibilidad, defendiendo a los malos, a los culpables? Les digo que la verdad es un espejo roto, y que todos tenemos algún fragmento. Y provoco su reacción: “todos ustedes se creen expertos en política internacional, cuando hablan de Israel, pero en realidad no saben nada. ¿Se atreverían a hablar del conflicto de Ruanda, de Cachemira, de Chechenia?”. No. Son juristas, su terreno no es la geopolítica. Pero con Israel se atreven. Se atreve todo el mundo. ¿Por qué? Porqué Israel está bajo la permanente lupa mediática y su imagen distorsionada, contamina los cerebros del mundo. Y, porqué forma parte de lo políticamente correcto, porqué parece solidario, porqué sale gratis hablar contra Israel. Y así, personas cultas, cuando leen sobre Israel están dispuestas a creerse que los judíos tienen seis brazos, como en la Edad Media creían todo tipo de barbaridades. Sobre los judíos de antaño y los israelíes de hoy, todo vale.

La primera pregunta, pues, es porqué tanta gente inteligente, cuando habla sobre Israel, se vuelve idiota. El problema que tenemos quienes no demonizamos a Israel, es que no existe el debate sobre el conflicto, existe la pancarta; no nos cruzamos ideas, nos pegamos con consignas; no gozamos de informaciones serias, sufrimos periodismo de hamburguesa, fast food, lleno de prejuicios, propaganda y simplismo. El pensamiento intelectual y el periodismo internacional, ha dimitido en Israel. No existe. Es por ello que cuando se intenta ir más allá del pensamiento único, pasa a ser sospechoso, insolidario y reaccionario, y es inmediatamente segregado. ¿Por qué?

Hace años que intento responder a esta pregunta: ¿por qué? ¿Por qué de todos los conflictos del mundo, solo interesa éste? ¿Por qué se criminaliza un pequeño país, que lucha por su supervivencia? ¿Por qué triunfa la mentira y la manipulación informativa, con tanta facilidad? ¿Por qué todo, es reducido a una simple masa de imperialistas asesinos? ¿Por qué las razones de Israel nunca existen? ¿Por qué nunca existen culpas palestinas? ¿Por qué Arafat es un héroe, y Sharon un monstruo? En definitiva, ¿por qué, siendo el único país del mundo amenazado con la destrucción, es el único al que nadie considera víctima?

No creo que exista una única respuesta a estas preguntas. Al igual que es imposible explicar completamente la maldad histórica del antisemitismo,
tampoco resulta posible explicar la imbecilidad actual del antiisraelismo. Ambas beben de las fuentes de la intolerancia, la mentira y el prejuicio. Si, además, aceptamos que el antiisraelismo es la nueva forma de antisemitismo, concluimos que han cambiado las contingencias, pero se mantienen intactos los mitos más profundos, tanto del antisemitismo cristiano medieval, como del antisemitismo político moderno. Y esos mitos han desembocado en el relato sobre Israel. Por ejemplo, el judío medieval que mataba niños cristianos para beber su sangre, conecta directamente con el judío israelí que mata niños palestinos, para quedarse sus tierras. Siempre son niños inocentes y judíos oscuros. Por ejemplo, los banqueros judíos que querían dominar el mudo a través de la banca europea, según el mito de los Protocolos, conecta directamente con la idea de que los judíos de Wall Street dominan el mundo a través de la Casa Blanca. El dominio de la prensa, el dominio de las finanzas, la conspiración universal, todo aquello que configuró el odio histórico contra los judíos, desemboca hoy en el odio a los israelíes. En el subconsciente, pues, late el ADN antisemita occidental, que crea un eficaz caldo de cultivo. Pero, ¿qué late en el consciente? ¿Por qué hoy surge con tanta virulencia una renovada intolerancia, ahora centrada, no en el pueblo judío, sino en el estado judío? Desde mi punto de vista, ello tiene motivos históricos y geopolíticos, entre otros el cruento papel soviético durante décadas, los intereses árabes, el antiamericanismo europeo, la dependencia energética de Occidente y el creciente fenómeno islámico.

Pero también surge de un conjunto de derrotas que sufrimos como sociedades libres y que desemboca en un fuerte relativismo ético.

Derrota moral de la izquierda. Durante décadas, la izquierda levantó la bandera de la libertad, allí donde existía la injusticia, y fue la depositaria de las esperanzas utópicas de la sociedad. Fue la gran constructora de futuro. A pesar de que la maldad asesina del estalinismo hundió esas utopías y dejó a la izquierda como el rey desnudo, despojada de atuendos, ha conservado intacta su aureola de de lucha, y aún marca las pautas de los buenos y los malos del mundo. Incluso aquellos que nunca votarían posiciones de izquierdas, otorgan un gran prestigio a los intelectuales de izquierdas, y permiten que sean ellos los que monopolicen el concepto de solidaridad. Como han hecho siempre. Así, los luchadores contra Pinochet, eran los luchadores de la libertad, pero las víctimas de Castro, son expulsados del paraíso de los héroes, y convertidos en agentes de la CIA, o en fascistas encubiertos. Recuerdo perfectamente como, de joven, en la Universidad combativa de la España de Franco, leer a Solzhenitsyn era un anatema… Y así, el hombre que alzaba el grito desde el agujero negro del Gulag estalinista, no podía ser leído por los luchadores antifranquistas, porqué ni existían las dictaduras de izquierdas, ni las victimas que las combatían.

Esa traición histórica a la libertad, se reproduce en el momento actual, con precisión matemática. También hoy, como ayer, esa izquierda perdona ideologías totalitarias, se enamora de dictadores y, en su ofensiva contra Israel, ignora la destrucción de derechos fundamentales. Odia a los rabinos, pero se enamora de los imanes; grita contra el Tsahal, pero aplaude a los terroristas de Hamás; llora por las víctimas palestinas, pero desprecia a las víctimas judías; y cuando se conmueve por los niños palestinos, solo lo hace si puede culpar a los israelíes. Nunca denunciará la cultura del odio, o su preparación para la muerte, o la esclavitud que sufren sus madres. Y mientras alza la bandera de Palestina, quema la bandera de Israel. Hace un año, en el Congreso de AIPAC en Washington, hice las siguientes preguntas: “¿Qué patologías profundas alejan a la izquierda de su compromiso moral? ¿Por qué no vemos manifestaciones en París, o en Barcelona en contra de las dictaduras islámicas?¿Por qué no hay manifestaciones, en contra de la esclavitud de millones de mujeres musulmanas? ¿Por qué no se manifiestan en contra del uso de niños bombas, en los conflictos donde el Islam está implicado? ¿por qué la izquierda, solo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, y las que han sufrido atentados más sangrantes, Estados Unidos e Israel?”… Porqué la izquierda que soñó utopías ha dejado de soñar, quebrada en el Muro de Berlín de su propio fracaso. Ya no tiene ideas, sino consignas. Ya no defiende derechos, sino prejuicios. Y el mayor prejuicio de todos es el que tiene contra Israel. Acuso, pues, de forma clara: la principal responsabilidad del nuevo odio antisemita, disfrazado de antiisraelismo, proviene de aquellos que tendrían que defender la libertad, la solidaridad y el progreso. Lejos de ello, defienden a déspotas, olvidan a sus víctimas y callan ante las ideologías medievales que quieren destruir la civilización. La traición de la izquierda es una auténtica traición a la modernidad.

Derrota del periodismo. Tenemos un mundo más informado que nunca, pero no tenemos un mundo mejor informado. Al contrario, las autopistas de la información nos conectan con cualquier punto del planeta, pero no nos conectan ni con la verdad, ni con los hechos. Los periodistas actuales no necesitan mapas, porqué tienen Google Earth, no necesitan saber historia, porqué tienen Wikipedia. Los históricos periodistas que conocían las raíces de un conflicto, aún existen, pero son una especie en vías de extinción, devorados por este periodismo de hamburguesa que ofrece noticias fast-food, a lectores que desean información fast-food. Israel es el lugar del
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mundo más vigilado y, sin embargo, el lugar del mundo menos comprendido. Por supuesto, también influye la presión de los grandes lobbys del petrodólar, cuya influencia en el periodismo es sutil pero profunda. Cualquier mass media sabe que si habla contra Israel, no tendrá problemas. Pero ¿qué ocurrirá si critica a un país islámico? Sin duda, entonces, se complicará la vida. No nos confudamos. Parte de la prensa que escribe contra Israel, se vería reflejada en una aguda frase de Goethe: "nadie es más esclavo que el que se tiene por libre, sin serlo". O también en otra, más cínica de Mark Twain: “Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras”.

Derrota del pensamiento crítico. A todo ello, cabe sumar el relativismo ético que define el momento actual, y que se basa, no en la negación de los valores de la civilización, sino en su banalización. ¿Qué es la modernidad? Personalmente lo explico con este pequeño relato: si me perdiera en una isla desierta, y quisiera volver a fundar una sociedad democrática, solo necesitaría tres libros: las Tablas de la Ley, que establecieron el primer código de la modernidad. “El no matarás, no robarás,…” fundó la civilizacion moderna. El código penal romano. Y la Carta de Derechos Humanos. Y con estos tres textos, volveríamos a empezar. Estos principios, que nos avalan como sociedad, son relativizados, incluso por aquellos que dicen defenderlos. “No matarás”…, depende de quien sea el objetivo…, piensan aquellos que, por ejemplo en Barcelona, se manifestaron con gritos
a favor de Hamás. “Vivan los derechos humanos”…, depende de a quien se aplican, y por ello no preocupan millones de mujeres esclavas. “No mentirás”…, depende de si la información es un arma de guerra a favor de una causa. La masa crítica social se ha adelgazado y, al mismo tiempo, ha engordado el dogmatismo ideológico. En ese doble viraje, los valores fuertes de la modernidad han sido substituidos por un pensamiento débil, vulnerable a la manipulación y al maniqueismo.

Derrota de la ONU. Y con ella, una rotunda derrota de los organismos internacionales que deben velar por los derechos humanos, y que se han convertido en muñecos rotos en manos de déspotas. La ONU solo sirve para que islamofascistas como Ahmadineyad, o demagogos peligrosos como Hugo Chávez, tengan un altavoz planetario desde donde escupir su odio. Y, por supuesto, para atacar sistemáticamente a Israel. También contra Israel, la ONU vive mejor.

Finalmente, derrota del Islam. El Islam de las luces sufre hoy el violento ataque de un virus totalitario que intenta frenar su desarrollo ético. Este virus usa el nombre de Dios para perpetrar los horrores más inimaginables:lapidar mujeres, esclavizarlas, usar embarazadas y jóvenes con retraso mental como bombas humanas, adiestrar en el odio, y declarar la guerra a la libertad. No olvidemos, por ejemplo, que nos matan con móviles vía satélite conectados… con la Edad Media…
Si el estalinismo destruyó a la izquierda, y el nazismo destruyó a Europa, el fundamentalismo islámico está destruyendo al Islam. Y también tiene, como las otras ideologías totalitarias, un ADN antisemita. Quizás el antisemitismo islámico es el fenómeno intolerante más serio de la actualidad, no en vano afecta a más de 1.300 millones de personas educadas, masivamente, en el odio al judío.

En la encrucijada de estas derrotas, se encuentra Israel. Huérfano de una izquierda razonable, huérfano de un periodismo serio y de una ONU digna, y huérfano de un Islam tolerante, Israel sufre el violento paradigma del siglo XXI: la falta de compromiso sólido con los valores de la libertad. Nada resulta extraño. La cultura judía encarna, como ninguna, la metáfora de un concepto de civilización que hoy sufre ataques por todos los flancos. Ustedes son el termómetro de la salud del mundo. Siempre que el mundo ha tenido fiebre totalitaria, ustedes han sufrido. En la Edad Media española, en las persecuciones cristianas, en los progroms rusos, en el fascismo europeo, en el fundamentalismo islámico. Siempre, el primer enemigo del totalitarismo ha sido el judío. Y en estos tiempos de dependencia energética y desconcierto social, Israel encarna, en propia carne, al judío de siempre.

Una nación paria entre las naciones, para un pueblo paria entre los pueblos. Es por ello que el antisemitismo del siglo XXI se ha vestido con el eficaz disfraz del antiisraelismo. ¿Toda la crítica contra Israel es antisemita? No. Pero, todo el antisemitismo actual se ha volcado en el prejuicio y la demonización contra el Estado judío. Un nuevo vestido para un viejo odio.

Dijo Benjamin Franklin: “donde mora la libertad, allí está mi patria”. Y añadió Albert Einstein: “la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Este es el doble compromiso aquí y hoy: no sentarse nunca a ver pasar el mal y
Defender siempre las patrias de la libertad.
Gracias.
Pilar Rahola
Para cualquier informacion adicional, la web de este importante forum es:
http://www.gfantisemitism.org/Pages/default.aspx

16/12/2009
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21 de julio de 2010

Mostrarán los show mediáticos occidentales estas imágenes?

Actualidad en Gaza
¿Campo de concentración,desnutrición,miseria?,pareciera que algunos mienten a sabiendas,¿Porqué será?
Las notas pertenecen a Tom Gross



Más información,videos y fotos de la vida diaria en Gaza en el siguiente link:

Tom Gross
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20 de julio de 2010

El malestar español

La expulsión de los judíos nos privó de una fuerza decisiva en la reinvención cultural de la modernidad
BASILIO BALTASAR 22/07/2009


Se han desplomado sin estruendo las banales ilusiones españolas: nunca hubo nada parecido a la prosperidad anunciada por los publicistas gubernamentales y nunca estuvimos asentados con firmeza en algún sólido cimiento. Ni antes con Aznar, ni ahora con Zapatero.

La estafa financiera global ha dejado al descubierto la tramoya de una economía sostenida por una ficción contable: el país se enriquecía vendiéndose a sí mismo casas que no podía pagar. El hallazgo ha provocado un aterrorizado pasmo y, como si hubiera llegado la hora de enmendar el descarriado rumbo de nuestra generación, algunos se atreven a preguntar en qué nos equivocamos.
La inminencia del desastre espolea una desorientada reflexión sobre cómo podrá España salir del atolladero en el que se ha metido y, tímidamente, se llega a una desesperante conclusión. La competitividad y la formación de nuestros ciudadanos son el más lamentable saldo que cabe imputar a los 30 años de democracia consumidos, sin alcanzar en rendimiento y excelencia ni al más rezagado de nuestros vecinos europeos.

Aunque resulta incómodo asegurar que nos enfrentamos por ello a la posibilidad de un sonoro fracaso histórico, lo cierto es que ésta puede ser la última oportunidad que tengamos para entender de dónde procede nuestra incapacidad.

A los que reclaman para sí el rango de dirigentes y se ofrecen a resolver nuestra penuria, les corresponde corregir las carencias estructurales más flagrantes, discernir alguna alternativa factible a nuestro pobre tejido industrial y movilizar las innumerables voluntades que harán falta para rehabilitar a una España nuevamente desolada.

Pero mientras se gesta la resolución que inspire alguna respuesta eficaz a la magnitud de un desafío inaplazable, no estará de más remontarse hasta el origen de nuestra decepcionante singularidad. ¿Por qué somos la sociedad menos competitiva de la Europa moderna? ¿Qué rasgo de nuestro carácter nos ancla en la complacencia arcaica de un mundo autárquico? ¿Por qué nos fastidia el juego de la emulación y la competencia? ¿Qué nos molesta tanto de la modernidad? Y, sobre todo, ¿por qué nos negamos a aceptar la responsabilidad de la emancipación ciudadana?

Si evitamos las especulaciones metafísicas que en otro tiempo nos hicieron sonreír, y dejamos de lado la mascarada de nuestra errática identidad, adquiere una destacada importancia el acontecimiento histórico que nos distingue de nuestro entorno europeo: España ha sido el único país sin judíos.

La participación de la comunidad judía en el impulso ilustradopermite evaluar los efectos perversos que su ausencia tuvo entre nosotros.

La desgraciada ocurrencia de la expulsión nos privó, en el crucial instante del renacimiento europeo, de una fuerza que se revelaría decisiva en el proceso de reinvención cultural propio de la modernidad. La elaboración de las ideas que cambiaron el aspecto del mundo, la insurgencia que renovó la naturaleza del pacto social y la construcción del individuo inteligente como sujeto central de la Historia deben mucho a los miembros de una comunidad inclinada por necesidad y vocación a impugnar los dictados de la tiranía.

Para hacernos una idea del legado que los judíos no dejaron en España debemos imaginar la influencia que habría tenido entre nosotros la erudita disputa de los rabinos (con su radical veneración por el libro, la letra y la palabra) y las consecuencias culturales de su pasión polémica. Las vehemencias patriarcales de los judíos en la sinagoga habrían dado a nuestro paisaje intelectual una productiva intensidad. Y no sólo por la caudalosa genealogía de sus saberes. Allí donde pudo subsistir, la pluralidad de creencias ayudó a reconocer la soberanía moral del conocimiento y la familiaridad con otras lenguas, otros ritos, otras concepciones del mundo, sembraba una duda de alto valor pedagógico al que no podía ser ajeno un curioso y tolerante observador.

Pero la comunidad judía contribuía al dinamismo de la Historia con aportaciones paradójicas que resultarían esenciales al espíritu del hombre moderno. La tenacidad de sus infatigables discusiones extendía entre la sociedad de su tiempo una deslumbrante oleada de herejías y disidencias. ¡Ojalá hubiéramos tenido entre nosotros al Spinoza que los rabinos de Ámsterdam expulsaron con furiosos anatemas de la sinagoga! ¡Quién hubiera oído entonces sus ácidas sentencias filológicas contra la Biblia! ¡Y las lecciones escépticas de Francisco Sánchez en Toulouse! Y así hasta llegar, siguiendo las huellas de la fertilizante estirpe sefardita, a las recientes reflexiones multidisciplinares del pensador Edgar Morin.

Sin embargo, a pesar de ser tan notable la contribución de los judíos al desarrollo cultural de las naciones -sobre todo desde la Revolución Francesa, cuando tantos de ellos abandonaron sus creencias seculares para incorporarse al prometedor cosmopolitismo laico de los gentiles-, no ha sido sólo su ausencia la que ha conformado nuestra áspera relación con los valores del mundo moderno.

La obsesión por extirpar de España cualquier atisbo de influencia judía dio a la Inquisición siglos de potestad para modelar a su antojo el alma macilenta de un país atemorizado por la epidemia emocional de las delaciones. Pero la amenaza del deshonor y la hoguera no cercó tan sólo a los conversos, metódicamente humillados para ejemplo de todo cuanto súbdito se atreviera a desobedecer la sumisión dominante.

En algún pliegue de nuestra hélice genética debe estar inscrita la lección aprendida a lo largo de estos siglos de vilipendio. Un escarmiento dolorido que, ciertamente, sólo aparece en forma de resentimiento: esa fuerza rencorosa que impide al individuo consumar su razón de ser. Pues lo singular entre nosotros es que la costumbre de la desconfianza sólo pudo forjarse mediante una convicción tan fervorosa como asustada. El hábito de cercar al prójimo con la sospecha que lo incrimina, el recelo que le reprocha ser lo que es, brota instintivamente contra las cualidades de cooperación y competencia del individuo libre. La sospecha y la desconfianza implantadas por la demoledora maquinaria inquisitorial se transformaron en esa presuntuosa filosofía popular que configura el más acentuado rasgo de nuestro carácter, precisamente el que arruina las potencias liberadas por la Modernidad.

¿Será posible liquidar algún día la estéril herencia nacional? ¿Cuándo podrá la sociedad española dar a sus fuerzas creativas la plenitud productiva que vemos florecer en tantos lugares? El sarcasmo que dedicamos al mérito ajeno enmudecería y nos acostumbraríamos a emular la competencia individual que hace prosperar a las naciones. En lugar de confiar en la suerte, la prebenda o el favor, el español abandonaría la atribulada dote de sus antepasados para asumir la responsabilidad personal de la emancipación moderna.
Basilio Baltasar es director de la Fundación Santillana.
Fuente:El País
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El violín, un invento sefardí

Autor:
Gustavo D. Perednik


El autor del libro Violín a cuestas se explaya sobre el vínculo de los judíos con el instrumento musical por excelencia

En un reciente artículo, publicado llamativamente en el diario El País (El malestar español, 22 de julio), Basilio Baltasar se pregunta «por qué somos la sociedad menos competitiva de la Europa moderna» y termina respondiendo que «España ha sido el único país sin judíos… La desgraciada ocurrencia de la expulsión nos privó, en el crucial instante del renacimiento europeo, de una fuerza que se revelaría decisiva en el proceso de reinvención cultural propio de la modernidad… Una comunidad inclinada, por necesidad y vocación, a impugnar los dictados de la tiranía».


La opinión de Baltasar parece ser revalidada por una tesis académica que viene difundiéndose desde hace dos décadas, según la cual uno de los grandes logros que España habría perdido debido a la «desgraciada ocurrencia»... fue el violín.

La probable invención de este instrumento por parte de judíos sefarditas comenzó a investigarse hacia 1983 cuando Roger Prior, de la Universidad de Belfast, recogió un dato sugestivo: el instrumento antecesor del violín, la viola da gamba («pierna» en italiano) fue inventado en España antes de la expulsión y, apenas consumada ésta, el instrumento apareció en Italia para convertirse rápidamente en el violín.

En otras palabras, el violín se originó en Italia cuando aquí se asentaron los expulsados de España y, a pesar de sus raíces españolas, toda referencia al instrumento durante el siglo XVI fue solamente italiana. La viola da gamba habría seguido el mismo recorrido que los expulsados.

Al rastrear ese itinerario entre España e Italia, Prior llegó a la conclusión de que los principales violagambistas habían sido judíos expulsados quienes, una vez que se asentaron en Italia, crearon el violín.

Durante su sondeo, Prior se dedicó a dos detalles históricos elocuentes: uno referido a la familia Amati de Cremona, y el otro vinculado a dos desdichados músicos criptojudíos en Londres, apellidados Moyses y Almaliah respectivamente.

Los Amati fueron célebres lutieres: el padre Andrea (1520-1578) estableció la forma del violín moderno; su obra fue continuada por sus dos hijos y llevada a la perfección por su nieto Nicolò, quien fuera maestro de Andrea Guarneri y Antonio Stradivari (1644-1737). Según Prior, el nombre original de los Amati era «Haviv» («amado» en hebreo, y eventualmente italianizado).

En cuanto a los misteriosos Moyses y Almaliah, la historia comienza con la coronación en 1509 de Enrique VIII, quien decidió enaltecer la corte inglesa importando a Londres músicos italianos. En 1540, un grupo de violagambistas se presentó en su palacio.

Un año después, a fin de congraciarse con Carlos V, Enrique VIII hizo encarcelar a algunos hombres denunciados como observantes clandestinos del judaísmo, práctica prohibida también en Inglaterra. Los criptojudíos detenidos eran de familias expulsadas de España, y procedían de Milán, precisamente desde donde habían inmigrado los violagambistas.

La intuición de Prior de identificar a los malogrados criptojudíos con los violagambistas importados, se vio confirmada en una de las numerosas cartas que escribiera Eustace Chapuys, a la sazón en Londres como embajador de Carlos V para defender a la tía del emperador, Catalina de Aragón, ante su esposo Enrique VIII{1}.

En 1542, Chapuys, que había elogiado los arrestos, se refirió a los judíos arrestados: «Aunque canten muy bien, no podrán escaparse en vuelo de sus jaulas, sin dejar algunas de sus plumas».

Estos «pájaros», los violagambistas de la corte de Enrique VIII, fueron finalmente liberados, menos dos de ellos que murieron en la cárcel: John Anthony y Romano de Milán, cuyos nombres originales figuraron como Anthonii Moyses y Ambrosius Deolmaleyex (probablemente un derivado «de Almaliah»).

Los músicos se habían cambiado los apellidos por hebraicos, pero cuando fueron acusados de judaizantes ya no quedaba mucho por ocultar, y decidieron en la cárcel recuperar su identidad.

Roger Prior llegó de casualidad a la interesante información, mientras indagaba la identidad de la «Dama oscura» que aparece en los últimos veinticinco sonetos de Shakespeare (1609) –los más eróticos de su colección de 154.

Hay quienes sostienen que la «Dama oscura» era un personaje de ficción, aunque la mayoría de los historiadores se inclina por identificarla con personas reales como Mary Fitton, Elizabeth Wriothesley y Emilia Bassano. Ésta última fue esposa del músico Alfonso Lanier y autora de un poemario titulado Salve Dios al Rey de los Judíos (1611). Si ella fuera en efecto la «Dama oscura» de Shakespeare (como sostiene el historiador Alfred Rowse) el epíteto podría explicarse por su origen español.

Cuando Prior exploró la biografía de la Bassano, notó que el lenguaje con el que Shakespeare la mencionaba aludía a una hebrea. Adicionalmente, descubrió que varios miembros de la familia Bassano pertenecían a la orquesta de cámara de la corte de Enrique VIII. Prior fue coautor del libro «Los Bassanos: músicos venecianos y hacedores de instrumentos en Inglaterra 1531-1665» en el que incluyó un capítulo sobre Emilia Bassano identificada con la «Dama oscura».

Su tesis sobre la génesis del violín volvió a difundirse hace unos días (20-8-09) en el diario israelí Jerusalem Post, el que desgrana cómo la revelación de Prior fue ampliamente presentada en un simposio sobre violín que se llevó a cabo en mayo pasado en la centenaria escuela Juilliard de Nueva York –el centro más prestigioso en artes escénicas. Durante el congreso, la violinista barroca inglesa Monica Huggett –quien dirige el programa artístico de la Juilliard– dictaminó en su exposición: «El violín no parece ser de origen italiano sino judío».

Un idilio de medio milenio
El vínculo de los judíos con el violín se extendió a lo largo de los siglos. Hacia 1600, nació en Mantua la primera gran escuela de violinistas, bajo la dirección de Salamone Rossi, cuyas obras han perdurado. Comenzó con una veintena de cancionetas (1589), y en 1623 publicó una colección de liturgia judaica de estilo barroco, cuyo título parafrasea al de uno de los libros bíblicos: «Los cánticos de Salomón».

La hermana de Rossi era cantante de ópera; él, durante cuatro décadas sirvió en la corte de Mantua, por contrato del duque Vincenzo con el fin de entretener a los huéspedes. Allí ejerció de violinista para la duquesa Isabella d'Este Gonzaga (también el maestro de danzas de Isabella, Gugliemo Ebreo Pesaro, era judío). Rossi murió en 1630, cuando las tropas austriacas invasoras destruyeron el gueto de Mantua.

En el siglo XVIII surgió el jasidismo, un movimiento entonces renovador de la religión judía, en base de las melodías y el júbilo. El violín protagonizó la jasídica celebración musical, y penetró con el clarinete en cada villorrio («shtétel» en ídish) y barrio judío, donde ambos instrumentos alegraban nacimientos y bodas. En las bandas klezmer de arte judío, el violinista y el clarinetista constituyen la parte más visible.

En el siglo XIX, muchas aldeas judías de la «Zona de Residencia» (fuera de la cual los judíos tenían prohibido radicarse) albergaban escuelas de música en las que los niños aprendían violín desde temprana edad, y en las que se producían para ese instrumento composiciones judaicas originales. Durante ese siglo tres de los principales violinistas fueron israelitas: Joseph Joachim (a quien Johannes Brahms dedicó su concierto de violín), Ferdinand David (a quien Félix Mendelssohn dedicó el suyo) y Henryk Wieniawski.

En 1980, el musicólogo Vitally Zemtsofsky localizó a uno de aquellos violinistas «graduado» de los conservatorios del shtétel. El gran pedagogo de esa música fue Leopold Auer, quien abrió camino a los principales violinistas del siglo XX, la mayoría de los cuales fueron judíos: Jascha Heifetz, Isaac Stern, Yehudi Menuhin, David Oistrakh, Nathan Milstein, Mischa Elman, Pinchas Zukerman, Joshua Bell, Joseph Szigeti, Bronislaw Huberman, Leonid Kogan, Arnold Steinhardt, Paul Zukofsky… la lista es interminable. (Cabe agregar que Albert Einstein era bastante virtuoso en el violín, que había estudiado desde los seis años).

En el siglo XX, el violín fue consolidándose como parte de la cultura de los judíos, y su desproporcionada presencia entre los máximos violinistas podría explicarse ahora en base de la tesis de Roger Prior.

Un adicional aporte violinístico de los judíos fue la incorporación del instrumento a la música de tango. Miguel Gadea Sandler, un estudioso del tango, ha señalado esta peculiaridad: el violín, «típico entre las comunidades judías de Europa del Este» inmigró con ellas a Hispanoamérica.

Desde el tejado
Cuando el pintor Marc Chagall retrató a su tío Neuch, lo colocó con su violín subido al techo de su casa. Hace medio siglo, Joseph Stein adaptó la obra de Scholem Aleijem Tevie y sus hijas ó Tevie el lechero(1894), y recogió aquella imagen para producir su memorable éxito musical: El violinista sobre el tejado.

Un violinista como representativo del destino hebreo es muy atinado. En el remolino de la historia, el judío se encarna a quien se esfuerza por destilar armonía a pesar de su precaria ubicación en un tejado, lo que exige habilidad para el equilibrio e inveterado optimismo.

La pieza fue la primera de las comedias musicales famosas que abordó una temática seria como era la persecución y pobreza: las penurias de los hebreos en el shtétel de Anatevka en la Rusia zarista de 1905; y las dificultades de Tevie, su esposa Golde y sus cinco hijas para mantener la tradición en un mundo velozmente cambiante.

Vale recordar la novela Gambrinus (1907) de Alexander Kuprin, que trata de un violinista judío en Odessa que deleita a los marineros con su música hasta que le cortan las manos en un pogromo (notablemente, Kuprin quiso hacer una oda a la entereza humana, por lo que el violinista manco, aprende a tocar las mismas melodías en un silbato).

Acerca del violinista prodigio Fritz Kreisler, su hermano Hugo ironizaba: «Yo soy judío, pero no sé si mi hermano lo es». En efecto, Fritz ocultaba su judeidad debido a la judeofobia de su esposa Harriet. Cuando ésta insistió en que «Fritz no tiene en sus venas ni una gota de sangre judía», Leopold Godowsky repuso: «Debe de estar muy anémico».

A fin de eludir la animadversión del medio durante la primera mitad del siglo XX, muchos músicos judeoalemanes desdibujaron su origen. En muchos casos la huída fracasaba porque en alguna medida a los violinistas los delataba la profesión.

Una de las explicaciones más tempranas del ubicuo idilio entre los israelitas y el violín está en el libro La distribución comparativa de la habilidad judía (1886) en el que Josef Jacobs enumera cuatro preeminencias de los judíos: dos debidas a un impulso interno de su propia cultura (la música y la metafísica) y dos resultantes de actividades impuestas por el medio circundante (la filología y las finanzas). En lo que se refiere a la proclividad musical, su causa última sería «el carácter hogareño de la religión judía, que necesariamente hace que la música forme parte de sus hogares».

La célebre película de Steven Spielberg La lista de Schindler puso una vez más al violín en un rol central y simbólico, con la música de John Williams interpretada por el israelí Itzhak Perlman. Cuando éste cumpliera sesenta años, se editaron en Israel sus interpretaciones más famosas de klezmer, música jasídica y litúrgica, bajo el elocuente título de Un violín judío (2005).

Hoy en día, la nómina de violinistas de renombre internacional ha sido ampliada por varios otros israelíes como Gil Shaham, Vadim Gluzman y Shlomo Mintz. En este país se alienta la educación musical desde numerosos conservatorios y escuelas, y consecuentemente el violín constituye un instrumento primordial. Los jóvenes secundarios israelíes pueden optar por el violín como materia para rendir sus exámenes finales. Acaso se contribuye así a mantener al Estado judío devoto de un instrumento en el que su tradición halló un asiduo referente.
Fuente:Plural Jai
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18 de julio de 2010

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A pesar de que están hablados en Hebreo e Ingles las imágenes son muy claras con el uso conjunto de animaciones en 3D
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