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15 de febrero de 2015
¿Cómo la ONU Mezcla Antisemitismo, el Holocausto y los Crímenes de Guerra Israelíes – Por Prof. Anne Bayefsky (5/2/2015)
Anne Bayefsky (5/2/2015)
◾ Mientras el centrarse en el antisemitismo ha sido estudiadamente evitado por las Naciones Unidas, el tema del Holocausto ha servido como premio de consolación.
◾ Las Naciones Unidas no quieren tratar con el antisemitismo porque la organización sería expuesta como la plataforma mundial para el antisemitismo. La política exterior de la mayoría de las naciones hoy permite e incluso promueve el antisemitismo.
◾ Cinco de las diez sesiones de emergencia de la Asamblea General en su historia atacaron a Israel. La Asamblea no ha celebrado una reunión de emergencia sobre el genocidio en Ruanda o en Sudán.
◾ El argumento más insidioso es la afirmación ignorante y retorcida de que el conflicto palestino-israelí exacerba el antisemitismo. Ante la raíz de esta afirmación yace la idea de que las víctimas del antisemitismo tienen la responsabilidad de mejorar la patología de sus enemigos.
◾ Como es posible que en cuestión de días los aparatos de la ONU pasaron de discutir el antisemitismo, al Holocausto, a los crímenes de guerra israelíes? Trágicamente, es porque las lecciones del Holocausto nunca han sido absorbidas y el escenario está siendo preparado para una repetición.
El 22 de enero, 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas celebró su primera reunión dedicada a la lucha contra el antisemitismo. (1) El 27 y 28 de enero, 2015 la ONU dispuso el 70 aniversario de la liberación de Auschwitz Birkenau y el “Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto”. (2) El 31 de enero, 2015 otras divisiones de la ONU comenzaron a prepararse para acusar a los israelíes por crímenes de guerra como consecuencia de querer defenderse por sí mismos en contra de una maldad genocida. (3) Desafortunadamente, existe un método en esta locura.
La ONU fue fundada en 1945 sobre las cenizas del pueblo judío, y la motivación para la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 reconoció la deuda en su preámbulo a los “actos de barbarie que han ultrajado la conciencia de la humanidad”. Pero desde hace 70 años el órgano principal de la ONU en representación de todos sus estados miembros, la Asamblea General, nunca le dedicó una sola reunión al tema del antisemitismo.
La Asamblea General asigna oficialmente días al “jazz” y al “yoga”, (4) pero el centrar la energía colectiva del mundo en la lucha contra el odio más antiguo del mundo nunca fue colocado en la lista.
A través de los años, se enfocaron informes a la Comisión de la ONU sobre el tema de los Derechos Humanos en islamofobia (odio al Islam) y la “situación de los musulmanes y los árabes en diversas partes del mundo”, (5) pero nunca un informe que se enfocara en los judíos. Múltiples resoluciones expresaron “profunda preocupación sobre… la intolerancia y la discriminación en materia de religión o creencias”, mencionando sólo al “Islam” (6) o a víctimas musulmanas, pero ninguna resolución centrada en la comprensión y el combatir contra el odio judío.
Una cábala soviética árabe logró eliminar el “anti-semitismo” del borrador de la convención de 1965 sobre todas las formas de discriminación racial como una solución de compromiso para omitir el sionismo de la lista del tratado de ofensas racistas. (7) En la Conferencia Mundial de Derechos humanos de Viena en 1993 – la segunda de las dos únicas conferencias mundiales de derechos humanos en la historia – que intentó colocar el “anti-semitismo” en la Declaración de Viena fracasó porque fue considerada un esfuerzo “demasiado controversial”. (8) Un esfuerzo a tras dientes en el 2004 para adoptar una resolución de enfoque en la Asamblea General sobre el antisemitismo nunca llegó a la fase de introducción, luego que Alemania y la Unión Europea se negaron a enfrentar a la oposición árabe y musulmana. (9)
En 1994, cuando sólo por segunda vez en 30 años el “anti-semitismo” apareció en una resolución de la Comisión de Derechos Humanos, tuvo que superar un voto nominal. (10) Luego que la palabra obtenía su entrada a un lugar de menor importancia en el escenario de la ONU, los estados árabes e islámicos obstaculizaron cualquier posibilidad de enfoque serio sobre el antisemitismo – que continúa hasta nuestros días.
A veces el “anti-semitismo” ha sido eclipsado alfabéticamente convirtiéndose en discriminación contra las “comunidades judías” e insertando primero la discriminación contra las “comunidades árabes”. (11) Otras veces, el alfabeto ha sido completamente ignorado y la “islamofobia” colocada de primero. (12) A veces, la lista ha sido ampliada para incluir a diversas comunidades “negroides”, el “odio a los negros”, “africanos”, “personas de ascendencia africana”, “personas de ascendencia asiática”, “el odio a los cristianos”, “todas las comunidades religiosas”, “comunidades de los pueblos indígenas” y “otras comunidades”. (13) En otras ocasiones, la lista ha sido impugnada por ser demasiado larga, o generada en conjunto. (14)
Mientras el centrarse en el antisemitismo ha sido evitado, el tema del Holocausto ha servido como el premio de consolación. La derrota a puertas cerradas del 2004 de una resolución de la Asamblea General sobre antisemitismo fue seguida por una resolución del 2005 sobre el Holocausto. (15) De hecho, tres cuartas partes de los oradores en el evento de la Asamblea del 22 de enero, 2015 sobre antisemitismo mencionaron el Holocausto. La razón por la que hay menos de una reacción alérgica al Holocausto que el antisemitismo se manifiesta desde otro punto de medición. Menos de una quinta parte de los oradores en la misma reunión mencionaron a Israel o conectaron los puntos entre el odio al individuo judío y al estado judío.
Las Naciones Unidas no quieren tratar con el antisemitismo porque la organización sería expuesta como la plataforma mundial para el antisemitismo. A pesar de la verborrea sobre las víctimas del Holocausto y el ataque al supermercado kosher en París, la realidad es que la política exterior de la mayoría de las naciones hoy permite e incluso promueve el antisemitismo.
El trato diferencialmente grosero a Israel en las Naciones Unidas es indiscutible
El evento sobre antisemitismo de la Asamblea General fue un caso de estudio en perjuicio a:
◾ En el 2014, la Asamblea General aprobó 20 veces más resoluciones de condena a Israel por violaciones de derechos humanos que a cualquier otro país, y sólo siete de tales resoluciones sobre todos los otros 192 estados miembros de las Naciones Unidas juntos.
◾ Cinco de las diez sesiones de emergencia de la Asamblea General en su historia atacan a Israel. La Asamblea no celebró una reunión de emergencia sobre el genocidio en Ruanda o Sudan. (16)
◾ Un tercio de todas las resoluciones y decisiones adoptadas por el máximo órgano de derechos humanos de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, condenan sólo a Israel.
◾ Ante cada período ordinario de sesiones, independientemente de los hechos, el Consejo fija un tiempo especial para condenar a un solo estado – Israel. (17)
◾ 38% de los períodos extraordinarios de sesiones y debates urgentes jamás celebrados por el Consejo se han reunido para condenar a Israel. Ni una sola de esas sesiones se ha celebrado en países que violan los derechos de millones – tales como China, Irán, Arabia Saudita o Rusia.
Existe una palabra para el doble discurso y la discriminación contra el estado judío patentemente obvios y por el uso de la nomenclatura de los derechos humanos para demonizar y deslegitimar la libre determinación del pueblo judío – antisemitismo.
Esta es la conclusión: las naciones del mundo y los líderes de la ONU esquivan, ocultan y niegan. Irónicamente, fue aún más claro desde el evento de la Asamblea General sobre el propio antisemitismo.
El Secretario General de la ONU Ban Ki-moon – quien ni siquiera se molestó en presentarse en la sede de las Naciones Unidas para el encuentro histórico excepto en video – abrió la sesión con estas palabras: “Las críticas a las acciones de Israel no deben ser rechazadas sumariamente como antisemitismo”. (18) El Líbano declaró:” Cuando criticamos a Israel y condenamos sus políticas… nunca es debido al carácter judío de la mayoría de su población”. (19) Turquía afirmó: “La postura de Turquía no va dirigida a los judíos, ya sea en Israel o en otros lugares, sino únicamente contra la conducta y las prácticas del gobierno de Israel”. (20)
La invitada Elisa Massimino de “Primero los Derechos Humanos” (antes conocido como el “Comité de Abogados por los Derechos Humanos”, una ONG que se negó a votar en contra de la pretensión de la declaración de las ONG Durban de que el sionismo es racismo) argumentó sobre el conflicto palestino-israelí – … “sólo un tonto negará que esto exacerba el antisemitismo”. (21) El suplente del Presidente de la Asamblea General (que también fue un no-show), Vicepresidente Álvaro José de Mendonça e Moura de Portugal, citó entusiastamente sus palabras y añadió: “El punto crucial es distinguir cualquier actitud antisemita y… la crítica justa de las políticas del Estado de Israel”. “Las críticas al Estado de Israel no pueden equipararse con un ataque a los judíos”. 22]
El argumento del hombre de paja es inconfundible. Nadie fuera o dentro de la vibrante democracia de Israel rechaza “de plano” toda crítica de ser antisemitismo, o “equipara” cualquier crítica con antisemitismo, o niega la legitimidad de una “crítica justa” a las políticas israelíes. Y nadie cree que las políticas de la cada vez más islamista Turquía o el Líbano impulsadas por Hezbolá no están relacionadas con su antipatía hacia cualquier estado judío.
Pero lo más insidioso es la afirmación ignorante y retorcida de que el conflicto palestino-israelí, con razón o sin esta, exacerba el antisemitismo. En la raíz de esta afirmación yace la idea de que las víctimas del antisemitismo tienen la responsabilidad de mejorar la patología de sus enemigos.
El hecho es que el conflicto palestino-israelí tiene sus raíces en el rechazo a un estado judío y la negación a la autodeterminación judía. Ella misma es por excelencia antisemitismo. El conflicto legitima el antisemitismo para los antisemitas. La solución al conflicto es llamar a la discriminación, demonización, y la destinada destrucción de Israel en los campos de batalla de las Naciones Unidas y el Medio Oriente, por su nombre – antisemitismo.
En su lugar, la Asamblea General fue tratada a esta contribución desde Arabia Saudita, hablando en nombre de los 57 miembros de la Organización de Cooperación Islámica (OCI): “Las prácticas de la ocupación y colonización han alimentado el antisemitismo… La propia ocupación es un acto antisemita. Es una amenaza para la humanidad .. La persecución del pueblo palestino… es también un ejemplo de antisemitismo”. (23)
El Líbano añadió: “El antisemitismo puede ser un nombre inapropiado ya que los árabes son semitas también”, y fantásticamente anunció que, “Nunca ha habido pogromos árabes” y “los musulmanes nunca impusieron su religión por la fuerza a los judíos ni a los cristianos”. (24)
Los esfuerzos por divorciar el antisemitismo de Israel y el individuo judío del colectivo judío también se destacaron en el comentario acerca de los asesinatos de cuatro judíos en París en enero, 2015. Aunque seleccionados a morir sólo porque eran judíos y no porque eran franceses, los representantes de Brasil, la Unión Europea, Japón, Luxemburgo, India y Costa Rica, todos expresaron su “solidaridad con el pueblo de Francia” y no con el pueblo judío o el estado judío.
Del mismo modo, el malestar palpable entre los actores de la ONU en abordar frontalmente el antisemitismo, resultó en el tema ya generalizado en varias ocasiones y de presuntas víctimas musulmanas de la constantemente inyectada “islamofobia”. El Secretario General: “Los judíos siguen siendo blanco, al igual que los musulmanes…” (25) El Presidente de la Asamblea General: “Debemos condenar sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia, incluyendo el antisemitismo, incluyendo la islamofobia…” (26) Argentina: “… la violencia y el odio hacia otros alimenta el antisemitismo, el anti-arabismo, la islamofobia…” (27) Dinamarca incluso agradeció a la Organización de Cooperación Islámica por su presentación sobre religión en la resolución de la ONU lo cual es un asalto notorio a la libertad de expresión. (28)
Sudáfrica, cuyo gobierno actual acogió desde hace décadas la atención del mundo en el apartheid, atacó todo el concepto de un evento sobre antisemitismo:
“Nos limitamos al alcance de que podemos enfrentar estos desafíos cuando destacamos una forma particular de intolerancia sin destacar otras, incluso el aumento de afrofobia, nazismo, islamofobia, xenofobia, anti-ciganismo [anti-romaní], ya que todos conducen a la violencia a nivel mundial. La cuestión del antisemitismo se inscribe en el programa de lucha contra el racismo dentro de la ONU y debería abordarse dentro del espectro de todas las formas de intolerancia para evitar crear confusión”. (29)
Menos confuso, de acuerdo con Sudáfrica, fueron los anti-semitas “antirracistas” de la conferencia y declaración de Durban 2001 – que afirmaron sigue siendo “la piedra angular en la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas relacionadas a la intolerancia”. (30)
El evento de la ONU sobre el antisemitismo ni siquiera evitó lo que tan a menudo se oye en reuniones de la ONU – una exhibición abierta de antisemitismo. El Líbano volvió a narrar la mentira de que los judíos no tiene vínculos a la tierra e hicieron la analogía de los israelíes con los nazis: “Ningún código moral puede justificar la persecución de un pueblo en un intento por aliviar la persecución de otro… [El] aliviar la miseria judía no puede llevarse a cabo a costa de infligir un sufrimiento de correspondencia a una población inocente y pacífica”. (31)
La oficina de prensa de la ONU emitió un escandaloso comunicado después de la sesión, al parecer, leyendo de un libro de juegos de la ONU y no el contenido de las declaraciones. El comunicado de prensa fabricó las observaciones del orador principal Bernard-Henri Lévy, juntando referencias dispares a la limpieza étnica en Bosnia y un comentario posterior sobre los palestinos. El comunicado dice: “Sr. Lévy… llamado a una segunda reunión… para revelar la verdad de las últimas décadas – al horror de la limpieza étnica en Bosnia, Burundi, la República Democrática del Congo, Palestina”. (32)
Más allá de Israel, sólo dos estados alcanzaron la cruz del antisemitismo moderno: Canadá y el pequeño país de Palau. Canadá envió a un ministro del gabinete Steven Blaney, para decir la verdad al poder diplomático: “Israel tiene todo el derecho a existir como estado judío… Nuestro gobierno canadiense ha adoptado un enfoque inequívoco contra los grupos que… están a favor de los actos terroristas cometidos contra el Estado de Israel. …Canadá ha adoptado un enfoque de cero tolerancia con el antisemitismo y todas las formas de discriminación incluidas en la retórica contra Israel, y los intentos de deslegitimar a Israel tales como el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones”. (33)
Los canadienses proporcionaron un alto contraste marcado al ímpetu de la administración Obama, cuya embajadora en la ONU Samantha Power vergonzosamente no hizo ninguna mención de Israel en lo absoluto. (34)
Esto no es semántico. Es la forma que sabemos si la pro forma “Nunca Más”, que tropieza fácilmente en los labios de los voceros de la ONU, posee algún significado.
Los más de cien estados representados podrían haber mencionado a los 3,5 millones de israelíes en peligro por los cohetes de Hamas hace apenas unos meses, (35) los tres adolescentes israelíes secuestrados y asesinados en su camino a casa de la escuela, el niño de cuatro años de edad herido de muerte por metrallas apenas a segundos de un refugio, el trabajador de la construcción que cayó a su muerte luego que sus cables fueron cortados, o el bebe de 3 meses que murió cuando su cochecito fue embestido por un auto. (36) O los 66 soldados israelíes asesinados el pasado verano en el cumplimiento de su deber – porque prácticamente todos los israelíes de 18 años han tenido que tomar las armas para defender a sus seres queridos de los antisemitas durante los últimos 67 años. Pero no lo hicieron.
La explicación yace entre las líneas. Los estados se refieren con frecuencia a los compradores de París como “inocentes”, y a las víctimas del Holocausto como “inocentes”, pero no a los israelíes como inocentes. Esta es la naturaleza repugnante del antisemitismo moderno – un cálculo estratégico sobre dónde trazar la línea políticamente oportunista entre judíos inocentes y culpables.
Al final de la reunión sobre antisemitismo – que fue informal porque el acuerdo formal por la Asamblea General para abordar el tema habría topado de bruces con la intransigencia árabe y la OCI – una declaración conjunta fue emitida. (37) La falta de formalidad significaba que no podía tomar la forma de una resolución oficial de la ONU. Esta no menciona explícitamente a Israel, pero es tangible. Cincuenta estados firmaron lo que podría llamarse la declaración de Nueva York sobre el antisemitismo.
Reveladoramente, el 90% de los firmantes son democracias totalmente libres (en la escala de Freedom House), mientras que sólo el 45% de todos los estados miembros de la ONU son totalmente libres. Los países que participaron en el evento, pero se negaron a firmar el compromiso de la lucha contra el antisemitismo, no sólo incluyen al Líbano, Turquía, Qatar y Rusia, sino, desgraciadamente, Brasil, India, México, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Sudáfrica, y Suiza.
Menos de una semana después, en conmemoración del Holocausto por la ONU el 28 de enero, 2015 en Nueva York, los oyentes escucharon la desgarradora historia de uno de los pocos gemelos supervivientes de los horripilantes experimentos del doctor nazi Mengele. Jona Laks concluyó su relato de los horrores de Auschwitz y el sobrevivir a las marchas de la muerte nazis, sólo para ser rechazada por su antiguo hogar en Polonia, con esto: “En 1948, huérfana, y totalmente sola, hice mi camino… al pronto recién nacido Estado de Israel. Comencé a reconstruir mi vida. Sólo entonces, empecé a tener la sensación de que yo era un ser humano otra vez, con un nombre y nunca más un número”. (38)
Fue un mensaje preciso y auténtico entendido hace mucho tiempo por la mayoría en las Naciones Unidas, pero ya no.
El 31 de enero, 2015 el Consejo de Derechos Humanos de la ONU finalizó la primera fase de su último pogromo legal contra el Estado de Israel, cuando una investigación que encargó envolvió la así llamada investigación sobre la guerra en Gaza. Aunque el Presidente de la investigación William Schabas, fue obligado a renunciar el 2 de febrero, 2015 cuando se reveló que había sido asesor legal pagado de la OLP en el 2012, todas las audiencias y trabajos preparatorios que este manejó y dirigió forman la base del informe previsto para marzo. Antes de que este se hubiese iniciado, Schabas había sido grabado en cámara pidiendo que “Netanyahu fuese llevado a la Corte Penal Internacional”. (39) Su “imparcial y objetiva” sucesora, (40) Mary McGowan Davis (una de los dos miembros restantes en la investigación), presidió el comité del Consejo para la aplicación del infame informe Goldstone que acusó a Israel de crímenes de guerra en la anterior guerra en Gaza. (41)
La devoción de Hamas al genocidio se explica en su Carta Magna (42) y reiterada continuamente por su liderazgo. (43) Durante la guerra de Gaza, Israel se vio obligado a responder a 4.564 cohetes y morteros en tan sólo 50 días que deliberadamente fueron dirigidos hacia su población civil. (44) Solo en los primeros 26 días, 597 de esos cohetes fueron lanzados específicamente de lugares civiles en palestina. (45) Estos son crímenes de guerra ejemplares.
Perseguir a Israel y a sus líderes elegidos democráticamente, para que rindan cuentas por crímenes de guerra – después de que obedientemente actuaron para proteger a sus ciudadanos de los crímenes de guerra palestinos – es un intento de saquear la esencia de la soberanía israelí: el derecho a la legítima defensa. Esta medida tiene como objetivo emitir por separado la promesa hecha de un estado judío a Jona Laks y a todos los judíos después del Holocausto.
¿Cómo es posible que en cuestión de días los aparatos de la ONU pasaran de discutir el antisemitismo, al Holocausto, a los crímenes de guerra israelíes?
Trágicamente, uno sólo puede suponer que es porque las lecciones del Holocausto nunca han sido absorbidas, y el escenario está siendo preparado para una repetición.
* * *
Notas finales ver:▼▲
Referencia:Hatzad Hasheni
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