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2 de febrero de 2014

Canadá y Australia defienden a Israel y a Occidente



harper netanyahu

Tom Wilson

Periodista y analista político británico. Escribe en la revista Commentary, entre otros medios.

"El viejo odio se ha traducido a un lenguaje más sofisticado para poder ser usado en una sociedad educada. Personas que nunca dirían que odian a los judíos y que los culpan de sus propios fracasos o de los problemas del mundo, declaran en cambio su odio a Israel y culpan al único Estado judío de los problemas de Oriente Medio""Con todos los desafíos que se le presentan a Estados Unidos en el panorama mundial, Obama y Kerry harían bien en prestar atención al ejemplo de Harper y en recordar sus palabras del lunes, cuando dijo que 'o defendemos nuestros valores e intereses aquí, en Israel; defendemos la existencia de un Estado libre, democrático y distintivamente judío, o comenzará el retroceso de nuestros valores y de nuestros intereses en el mundo. Damas y caballeros, del mismo modo que nos negamos a retroceder en nuestros valores, debemos cumplir con el deber de promoverlos'"

Como el presidente Barack Obama parece estar de excedencia como líder del mundo libre, la tarea de ejercer ese liderazgo sigue recayendo en otros. Cada vez más, son líderes de otras democracias angloparlantes quienes asumen ese papel, y en el caso de algunos de ellos, su defensa de los valores occidentales es especialmente enérgica cuando se trata de Israel.

Esto se ha puesto particularmente de manifiesto en las recientes visitas a Israel del primer ministro canadiense, Stephen Harper, y de la ministra de Asuntos Exteriores australiana, Julie Bishop. Ambos no sólo se han encargado de que sus respectivos países hayan adoptado medidas concretas para defender a Israel en la escena internacional, sino que han manifestado su apoyo al defender los valores democráticos y hacer lo que es justo. En resumen, ambos han demostrado poseer un patente sentido de la claridad moralidad cuando otros Gobiernos occidentales no lo han hecho.

El discurso que el primer ministro Harper pronunció el lunes pasado ante la Knéset fue un ejemplo de ello. De forma acertada, Harper habló de los logros de Israel, defendió inequívocamente su derecho a existir como Estado judío y denunció, en términos nada ambiguos, el nuevo antisemitismo disfrazado de antisionismo, o, como lo expresó el premier:

El viejo odio se ha traducido a un lenguaje más sofisticado para poder ser usado en una sociedad educada. Personas que nunca dirían que odian a los judíos y que los culpan de sus propios fracasos o de los problemas del mundo, declaran en cambio su odio a Israel y culpan al único Estado judío de los problemas de Oriente Medio.
Irónicamente, cuando el primer ministro Harper fue a rechazar la acusación de apartheid que se le hace a Israel, dos de los miembros árabes de la Knéset que se encontraban presentes comenzaron a interrumpirle de forma ruidosa, tras lo que se marcharon rápidamente; su mismo puesto en la Knéset, por supuesto, sirve para refutar la acusación en la que, por lo visto, sintieron la urgencia de insistir.

Este sentido del deber de manifestarse en contra de tales mentiras y prejuicios procede, evidentemente, de la visión más amplia del mundo que posee el primer ministro. Harper declaró, sin   andarse con rodeos, que vivimos en un mundo en el que “prolifera el relativismo moral” y que “en el jardín de ese relativismo moral pueden sembrarse fácilmente las semillas de ideas mucho más siniestras”. Porque, como señaló, “a menudo, quienes comienzan por odiar a los judíos (…) la historia nos muestra que acaban odiando a todos los que no son ellos”.

De hecho, el aspecto más importante del discurso de Harper fue la explicación que dio a por qué Canadá defendería a Israel. Comenzó por afirmar, simplemente, que “Canadá apoya a Israel porque es lo correcto”, y prosiguió explicando que “Israel es el  único país de Oriente Medio que lleva mucho tiempo anclado en los ideales de libertad, democracia e imperio de la ley”.

De forma crucial, señaló:

No se trata de meras ideas. Es algo que, a lo largo del tiempo, pese a tenerlo todo en contra, ha demostrado ser el único terreno sobre el que pueden prosperar los derechos humanos y la estabilidad política económica. Estos valores no son exclusivos, no pertenecen a una nación o a un pueblo. Tampoco son un recurso limitado; al contrario, cuanto más se difunden, más fuertes se hacen. Análogamente, cuando están amenazados en algún lugar, lo están en todas partes.
Escuchamos un tono similar cuando habla la ministra australiana de Exteriores, y también, de hecho, cuando actúa. A diferencia con las políticas de su predecesor, Julie Bishop ya se ha asegurado en dos ocasiones de que Australia haya sido uno del puñado de países que, en Naciones Unidas, se ha resistido a votar a favor de mociones en las que se exigía que Israel detuviera toda actividad en los asentamientos. En una entrevista durante su reciente visita a Israel, Bishop declaró que creía que la comunidad internacional debería abstenerse de denominar ilegales a los asentamientos; dijo :“Me gustaría ver qué ley internacional los ha declarado ilegales”, y argumentó lo siguiente:

No creo que prejuzgar la cuestión de los asentamientos sirva de ayuda si se está tratando de lograr una solución negociada. Y es poco probable que considerar la actividad un crimen de guerra genere esa solución pactada.
Asimismo, la ministra de Exteriores Bishop se ha mostrado inquebrantable en su oposición a los boicots, cuidando de que a organizaciones que los promueven no les llegara financiación del Gobierno australiano. Bishop dijo del movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones):

Es antisemita. ¿Señala a Israel, de ente todas las demás naciones, como merecedora de una campaña de boicot, desinversión y sanciones? Hipócrita más allá de lo imaginable.
Bishop destaca como una voz casi solitaria en una serie de estas cuestiones, pero, al serlo, sigue la estela del primer ministro canadiense cuando éste declaró que su país “defenderá lo que es justo y de principios, independientemente de si resulta conveniente o popular”.

Con todos los desafíos que se le presentan a Estados Unidos en el panorama mundial, Obama y Kerry harían bien en prestar atención al ejemplo de Harper y en recordar sus palabras del lunes, cuando dijo que “o defendemos nuestros valores e intereses aquí, en Israel; defendemos la existencia de un Estado libre, democrático y distintivamente judío, o comenzará el retroceso de nuestros valores y de nuestros intereses en el mundo. Damas y caballeros, del mismo modo que nos negamos a retroceder en nuestros valores, debemos cumplir con el deber de promoverlos”.

Referencia:El Medio
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El apestado Oriente Próximo



La reciente caída de Faluya, Irak, en favor de un enérgico grupo afín a Al-Qaeda brinda un recordatorio inmisericorde de los recursos y las vidas norteamericanas dedicadas de 2004 a 2007 a controlar el municipio – todo ese esfuerzo realizado y nada que lo justifique. De igual forma, las partidas presupuestarias de cientos de miles de millones de dólares destinados a modernizar Afganistán no impidieron la puesta en libertad de 72 reclusos que habían atentado contra la vida de estadounidenses.




Al-Qaeda se hace con Faluya, Irak.
Estos dos ejemplos apuntan una conclusión más genérica: el desorden está tan arraigado en Oriente Próximo (excluyendo al notable Israel) que las fuerzas extranjeras no pueden atajarlo. He aquí un resumen rápido:

El agua se está agotando. Una presa que se está levantando en el cauce del Nilo Azul de Etiopía amenaza esencialmente con recortar el principal abastecimiento hídrico de Egipto en cantidades devastadoras durante años. Siria e Irak sufren crisis de abastecimiento porque los ríos Tigris y Éufrates se están secando. Cultivar la planta psicoestimulante qat absorbe una parte tan importante de los limitados recursos hídricos de Yemen que Sana'a podría ser la primera capital mundial abandonada a causa de la sequía. Los planes precipitados de cultivo de cereales en Arabia Saudí agotaron acuíferos.

Al otro extremo, la mal ejecutada Presa iraquí de Mosul podría derrumbarse, ahogando inmediatamente a medio millón de personas y dejando aisladas a muchas más sin comida ni electricidad. El saneamiento urbano brilla por su ausencia en Gaza. Muchos países sufren apagones, y sobre todo en mitad de rigores estivales que alcanzan rutinariamente los 50 grados.


Una interpretación artística de la Presa
del Gran Renacimiento Etíope hoy en construcción.
La población también se está agotando. Tras digerir una alteración enorme de la distribución demográfica, la tasa de natalidad de la población se derrumba. Irán, por ejemplo, ha registrado la caída más acusada de la tasa de natalidad de entre todos los países de la serie histórica, pasando de 6,6 nacimientos por cada mujer en 1977 a 1,6 alumbramientos en 2012. Esto ha dado lugar a lo que un analista llama "un episodio de pánico apocalíptico" que alimentaría la hostilidad de Teherán.

Los malos centros escolares, los gobiernos represivos y las costumbres sociales desfasadas garantizan unas tasas pésimas de crecimiento económico. El hambre acosa a Egipto, Siria, Yemen y Afganistán.

Enormes reservas de gas y crudo han adulterado casi todas las facetas de la vida cotidiana. Monarquías de corte medieval en miniatura como Qatar pasan a convertirse en surrealistas potencias mundiales que participan en guerras en Libia o Siria, indiferentes a las vidas que destruyen, mientras un vasto estrato social inferior de obreros extranjeros oprimidos trabaja sin descanso al límite de sus posibilidades y una princesa destina a la compra de obras de arte el mayor presupuesto de la historia de la humanidad. Los privilegiados pueden entregarse a sus impulsos crueles, protegidos por influencias y dinero. El turismo sexual con destino en países pobres como la India florece.

Al-Mayassa bint Hamad bin Jalifa Al-Dani
(nacida en 1983), hermana del emir de Qatar
y directora del Fondo Artístico de Qatar,
dispone presuntamente de alrededor
de 1.000 millones de dólares que gastar
en arte por ejercicio.

Los conatos de democracia y participación política se marchitan, como en Egipto, o encumbran a fanáticos que disfrazan hábilmente sus propósitos, como en Turquía. Las iniciativas encaminadas a deponer a tiranos avarientos conducen a tiranos ideológicos todavía peores (como en Irán en 1979) o a la anarquía (como en Libia o Yemen). Comúnmente se insta a que ambas partes pierdan. El estado de derecho sigue siendo el fata morgana.

El islamismo, la ideología política actualmente más dinámica y amenazadora, es resumida a través de una morbosa intervención de Hamás dirigida a los israelíes: "Amamos la muerte más que vosotros la vida". La poligamia, el burka, la ablación femenina y los crímenes de honor hacen de las mujeres de Oriente Próximo las más oprimidas del mundo.

La vida en Oriente Próximo adolece de acusados prejuicios – oficialistas a menudo – apoyados en la religión, la secta, la etnia, la tribu, el color de la piel, la nacionalidad, el sexo, la orientación sexual, la edad, la ciudadanía, el trabajo o la discapacidad. La esclavitud sigue siendo una plaga.

Las teorías conspirativas, el fanatismo político, las rencillas, la represión, la anarquía y la agresión imperan en la política regional. Las modernas nociones del individuo siguen siendo endebles en sociedades en las que el parentesco primordial con la familia, la tribu o el clan acaba por imponerse.

Alaa Hussein Ali (izquierda) gobernó la República
de Kuwáit durante seis jornadas de agosto de 1990,
antes de que el país fuera
anexionado a Irak por Saddam Hussein (derecha).

Oriente Próximo experimenta un deseo perentorio de erradicar países enteros. Israel es la víctima potencial más conocida pero Kuwáit desapareció realmente durante medio año mientras el Líbano, Jordania o Bajréin podrían ser engullidos en cualquier momento.

Los países de Oriente Próximo destinan cantidades desproporcionadas de su riqueza a servicios de Inteligencia y al ejército, generando instancias redundantes que rivalizan entre sí. Se aventuran a salir al extranjero para comprar tanques, naves y aparatos. Destinan extraordinarios recursos a la compra de arsenales nucleares, químicos y biológicos y de los vectores que los transporten. Hasta grupos terroristas como Al-Qaeda traman adquirir arsenales no convencionales. Punteros métodos de terrorismo se desarrollan en Oriente Próximo.

El fracaso político y económico genera enormes poblaciones de refugiados; los afganos llevan desde la década de los 80 representando a la población refugiada más nutrida del mundo; los sirios amenazan hoy con superarlos, sembrando pobreza y caos en sus territorios de asilo. Almas desesperadas tratan de abandonar de golpe la región en favor de los países occidentales, falleciendo bastantes en el camino. Los que alcanzan su destino transportan los males de su región hasta países organizados como Suecia o Australia.

Los diplomáticos del siglo XIX bautizaron al Imperio Otomano "el Apestado de Europa". Hoy, nomino al conjunto de Oriente Próximo a Apestado del Mundo. Los odios, el fundamentalismo, la violencia y el despotismo de la región exigirán de muchas décadas para atajarse.

Si bien este proceso quizá tenga lugar, el mundo exterior queda advertido de no perder vidas o recursos en redimir Oriente Próximo – una quimera – sino destinarlos a protegerse de las surtidas amenazas que emanan de la región, desde el Síndrome por Coronavirus de Oriente Próximo (MERS) y los harenes al terrorismo a gran escala y el no convencional.

Referencia:Daniel Pipes
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29 de enero de 2014

Los apellidos judíos (asquenazis) explicados - Bennett Muraskin - Slate



El mapa de Richard Andree de 1881 de los judíos de Europa Central.


Los judíos asquenazis estaban entre los últimos europeos en adoptar apellidos. Algunos judíos de habla alemana tomaron apellidos tan temprano como el siglo XVII, pero la inmensa mayoría de los judíos que vivían en Europa del Este no tomaron apellidos hasta que fueron obligados a hacerlo. El proceso comenzó en el Imperio Austro-Húngaro en 1787 y terminó en la Rusia zarista en 1844.

En el intento de construir unos modernos Estados-nación, las autoridades insistieron en que los judíos tomaron apellidos para que pudieran someterse a la fiscalidad del país en que residían, poder ser reclutados para el ejército y educados (en ese orden de importancia).

Durante siglos, los líderes comunitarios judíos eran los responsables de la recaudación de impuestos de la población judía en nombre del gobierno, y en algunos casos fueron los responsables de cumplir con las cuotas de reclutamiento. La educación era tradicionalmente un asunto interno judío.

Hasta este período, los nombres judíos generalmente cambiaban con cada generación. Por ejemplo, si Moisés hijo de Mendel (Moyshe ben Mendel) se casaba con Sarah, hija de Rebecca (Sora bas Rifke), y tenían un niño y lo llamaban Samuel (Shmuel), el niño se llamaría Shmuel ben Moyshe. Si tenían una niña y la llamaban Feygele, sería llamado Feygele bas Sora.

Los judíos desconfiaban de las autoridades y se resistieron a la nueva exigencia. A pesar de que se vieron obligados a tomar apellidos, en un principio los utilizaban solamente para fines oficiales. Entre ellos, mantuvieron sus nombres tradicionales. Con el tiempo, los judíos aceptaron los nuevos apellidos ya que resultaban esenciales para aquellos judíos que trataban de avanzar dentro de la sociedad del país y cuando los shtetles (pueblos y aldeas judías) comenzaron a transformarse modernizándose, o bien los judíos emigraban a las grandes ciudades.

La forma más fácil para los judíos de asumir ese último nombre oficial fue adaptar el nombre que ya tenían haciéndolo permanente. Esto explica el uso de "patronímicos" y "matronimicos"

PATRONÍMICOS (hijo de ...)

En yiddish y alemán, "son" se denota por "hijo" o "sohn" o "er". En la mayoría de las lenguas eslavas, como el polaco o el ruso, equivaldría a "wich" o "witz".

Por ejemplo: El hijo de Mendel tomó el apellido Mendelsohn, el hijo de Abraham se convirtió en Abramson o Avromovitch; el hijo de Menashe se convirtió Manishewitz; el hijo de Itzhak pasó a ser Itskowitz; el hijo de Berl tomó el nombre de Berlín, el hijo de Kesl tomó el nombre de Kessler, etcétera.

MATRONÍMICOS (hija de ...)

Como reflejo de la importancia de las mujeres judías en los negocios, algunas familias tomaron los apellidos de nombres de mujeres: Chaiken, hijo de Chaikeh; Edelman, marido de Edel; Gittelman, marido de Gitl; Glick o Gluck, que pueden derivar de Glickl, un popular mujer que se cita en el famoso "Glickl de Hamelín" y cuyas memorias, escritas alrededor de 1690, son un temprano ejemplo de la literatura yiddish.

Gold / Goldman / Gulden puede derivarse de Golda; Malkov de Malke; Perlman de esposo de Perl; Rivken puede derivarse de Rivke y Soronsohn de hijo de Sara.

TOPÓNIMOS

La siguiente fuente más común de apellidos judíos es probablemente los lugares de procedencia. Los judíos utilizaron para ello la ciudad o la región en la que vivían, o de donde sus familias procedían como sus apellidos. Como resultado, los orígenes germánicos de la mayoría de los judíos de Europa del Este se refleja en sus nombres.

Por ejemplo, Asch es un acrónimo de las ciudades de Aisenshtadt o Altshul o Amshterdam. Otros nombres judíos basados ​​en el lugar de procedencia incluyen:

Auerbach / Orbach; Bacharach; Berger (genérico para hombre de la ciudad); Berg (hombre) de un lugar montañoso, Bayer de Baviera; Bamberger, Berliner, Berlinsky de Berlín; Bloch (extranjero) ; Brandeis; Breslau; Brodsky; Brody; Danziger; Deutch / Deutscher de alemán; Dorf (hombre) aldeano; Eisenberg; Epstein; Florsheim; Frankel de la región de Franconia, en Alemania; Frankfurter; Ginsberg; Gordon de Grodno, en Lituania, o de la palabra rusa Gorodin, que significa habitante de la ciudad; Greenberg; Halperin de Helbronn, Alemania; Hammerstein; Heller de Halle, Alemania; Hollander no de Holanda, sino de un pueblo de Lituania donde se establecieron los holandeses; Horowitz, Hurwich, Gurevitch de Horovice en Bohemia; Koenigsberg; Krakauer de Krakow (Cracovia), Polonia; Landau; Lipsky de Leipzig, Alemania; Litwak de Lituania; Minsky de Minsk, Bielorrusia; Mintz de Mainz, Alemania; Oppenheimer; Ostreicher de Austria; Pinsky de Pinsk, Bielorrusia; Posner de Posen, Alemania; Prager de Praga; Rappoport de Porto, Italia; Rothenberg de la ciudad de la fortaleza roja en Alemania; Shapiro de Speyer, Alemania; Schlesinger de Silesia, Alemania; Steinberg; Unger de Hungría; Vilner de Vilna, Polonia / Lituania; Wallach de Bloch, un derivado de la palabra polaca para extranjeros; Warshauer / Warshavsky de Varsovia; Wiener de Viena; Weinberg.

APELLIDOS DERIVADOS DE PROFESIONES

- Artesanos / Trabajadores

Ackerman de labrador; Baker / Boker de panadero; Blecher de hojalatero; Fleisher / Fleishman / Katzoff / Metger de carnicero; Cooperman de calderero; Drucker de impresor; Einstein de albañil; Farber de pintor / tintorero; Feinstein de joyero; Fisher de pescador; Forman de conductor / carretero; Garber / Gerber de curtidor; Glazer / Glass / Sklar de vidriero; Goldstein de orfebre; Graber de grabador; Kastner de ebanista; Kunstler de artista; Kramer de almacenista; Miller de molinero; Nagler de constructor de clavos; Plotnick de carpintero; Sandler / Shuster de zapatero; Schmidt / Kovalsky de herrero; Shnitzer de tallador; Silverstein de joyero; Spielman de actor o músico; Stein / Steiner de piedra - joyero; Wasserman - portador de agua.

- Comerciantes

Garfinkel / Garfunkel  de comerciante de diamantes; Holzman / Holtz / Waldman de distribuidor de madera; Kaufman de comerciante; Rokeach de comerciante de especias; Salzman de comerciante de sal; Seid / Seidman de comerciante  de seda; Tabachnik de vendedor tabaco; Tuchman de comerciante de telas; Wachsman de distribuidor de cera; Wechsler / Halphan de cambista; Wollman de comerciante de lana; Zucker / Zuckerman de comerciante de azúcar.

- Relativos a oficios relacionados con los tejidos

Kravitz / Portnoy / Schneider / Snyder de sastre; Nadelman / Nudelman  también sastre pero de "aguja"; Sher / Sherman también sastre pero de "tijeras"; Presser / Pressman prensador de ropa; Futterman / Kirshner / Kushner / Peltz de peletero; Weber de tejedor.

- Relativos a médicos

Aptheker de boticario; Feldsher de cirujano; Bader / Teller de barbero.

- Con relación al comercio de licores

Bronfman / Brand / Brandler / Brenner de destilador; Braverman / Meltzer de cervecero; Kabakoff / Krieger / Vigoda de tabernero; Geffen de comerciante de vinos, Wine / Weinglass de comerciante de vinos; Weiner de fabricante de vinos.

- Religiosos / Comunitarios

Altshul / Althshuler - asociado a la antigua sinagoga en Praga; Cantor / Kazán / Cantante / Spivack - cantor o el que dirige el canto en la sinagoga; Feder / Federman / Schreiber - escriba; Haver - desde haver (funcionario judicial); Klausner - rabino de una pequeña congregación; Klopman - se llama así a las personas que realizaban las oraciones de la mañana desde sus contraventanas; Lehrer / Malamud / Malmud - docente; Rabin - rabino (Rabinowitz, hijo de rabino), London - erudito, desde el hebreo Lamden (mal entendido por los inspectores de inmigración); Reznick - matarife ritual; Richter - juez; Sandek - padrino; Schechter / Schachter / Shuchter etcétera - matarife ritual del hebreo Schochet; Shofer / Sofer / Schaeffer - escriba; Shulman / Skolnick - "sacristán" de una sinagoga; Spector - inspector o supervisor de las escuelas.

RASGOS PERSONALES

Alter / Alterman - anciano; Dreyfus, de tres patas, tal vez refiriéndose a alguien que caminara con un bastón; Erlich - honesto; Frum - devoto; Gottleib - amante de Dios, tal vez refiriéndose a alguien muy devoto; Geller / Gelber - amarillo, tal vez refiriéndose a alguien con el pelo rubio; Gross / Grossman - grande; Gruber - tosco o vulgar; Feifer / Pfeifer - silbador; Fried / Friedman -feliz; Hoch / Hochman / Langer / Langerman - alto; Klein / Kleinman - pequeño; Koenig - rey, tal vez alguien que fue elegido como rey de "Purim", en realidad, un pobre desgraciado; Krauss - rizado, como el pelo rizado; Kurtz / Kurtzman - corto; Reich / Reichman - rico; Reisser - gigante; Roth / Rothman - cabeza roja; Roth / Rothbard - barba roja; Shein / Schoen / Schoenman - bonito, guapo; Schwartz / Shwartzman / Charney - de pelo negro o de tez oscura; Scharf / Scharfman - agudo, es decir, inteligente; Stark - fuerte, del yiddish shtark; Springer - persona viva, desde el yiddish springen.

NOMBRES INSULTANTES

Estos a veces pueden haber sido impuestos a los judíos que los desecharon tan pronto como fue posible, pero algunos pueden haber permanecido:

Billig - barato; Gans - ganso; Indyk - inútil; Grob - bruto / bruta; Kalb - vaca.

NOMBRES DE ANIMALES

Es común en todos los pueblos adoptar apellidos del reino animal.

Baer / Berman / Beerman / Berkowitz / Beronson - oso; Adler - águila (puede derivar de una referencia al águila del Salmo 103:5); Einhorn - unicornio; Falk / Sokol / Sokolovksy - halcón; Fink - pinzón; Fuchs / Liss - zorro; Gelfand / Helfand - camello (técnicamente significa elefante, pero se utilizó también para el camello); Hecht - lucio; Hirschhorn - cuernos de venado; Karp - carpa; Loeb - león; Ochs - buey; Strauss - avestruz (o un ramo de flores); Wachtel - codorniz.

NOMBRE HEBREOS

Algunos judíos porque ya los llevaban o porque los adoptaron, eligieron nombres judíos tradicionales de la Biblia y el Talmud.

Los dos más importantes son Cohen (Cohn, Kohn, Kahan, Kahn, Kaplan) y Levi (Levy, Levine, Levinsky, Levitan, Levenson, Levitt, Lewin, Lewinsky, Lewinson). Otros incluyen: Aaron (Aronson, Aronof); Aser, Benjamín, David (Davis, Davies); Efraín (Fishl); Emanuel (Mendel); Isaac (Isaacs, Isaacson / Eisner); Jacob (Jacobs, Jacobson, Jacoby); Judah (Idelsohn, Udell, Yudelson); Mayer / Meyer; Menachem -(Mann, Mendel); Reuben (Rubin); Samuel (Samuels, Zangwill); Simon (Schimmel); Salomón (Zalman).

ACRÓNIMOS HEBREOS

Los nombres basados ​​en siglas hebreas incluyen:

Baron - bar aron (hijo de Aarón); Beck - kedoshim bene (descendiente de mártires); Getz - gabbai tsedek (justo, o jefe, de la sinagoga); Katz - tsedek cohen (sacerdote justo); Metz - tsedek moré (maestro de justicia); Sachs, Saks - shemo kódesh zera (su nombre desciende de los mártires); Segal - se gan levia (levita de segunda fila).

OTROS NOMBRES HEBREOS Y DERIVADOS DE NOMBRES YIDDISH

Lieb significa "león" en yiddish. Es la raíz de muchos apellidos asquenazíes, incluyendo Liebowitz, Lefkowitz, Lebush y León. Es la traducción yiddish de la palabra hebrea para el león - aryeh. El león era el símbolo de la tribu de Judá.

Hirsch significa "venado" o "macho" en yiddish. Es la raíz de muchos apellidos asquenazis, incluyendo Hirschfeld, Hirschbein / Hershkowitz (hijo de Hirsch), Hertz / Herzl, Cerf, Hart, y Hartman. Es la traducción yiddish de la palabra hebrea para gacela: Tsvi. La gacela era el símbolo de la tribu de Neftalí.

Taub significa "paloma" en yiddish. Es la raíz del apellido Ashkenazic Tauber. El símbolo de la paloma se asocia con el profeta Jonás.

Wolf es la raíz de los apellidos ashkenazim Wolfson, Wouk y Volkovich. El "lobo" era el símbolo de la tribu de Benjamín.

Eckstein - en yiddish significa "piedra angular", que se deriva del Salmo 118:22.

Good(man) - traducción yiddish de la palabra hebrea para "bueno": tuviah.

Margolin - en hebreo "perla"

NOMBRES INVENTADOS Y CAPRICHOSOS

Cuando los judíos en el Imperio Austro-húngaro debieron asumir apellidos, algunos eligieron los más bonitos que se les ocurrieron y que pudieron ser autorizados ​​de una cuota de inscripción de las autoridades. Según la Enciclopedia IWO, "Los nombres que resultaron a menudo se asociaban con la naturaleza y la belleza. Es muy plausible que la elección se viera influenciada por las tendencias románticas generales de la cultura alemana del momento". Estos son los nombres:

Applebaum - manzano; Birnbaum - peral; Buchsbaum - boj; Kestenbaum - castaño; Kirschenbaum - Cerezo; Mandelbaum - almendro; Nussbaum - árbol de la nuez; Tannenbaum - abeto; Teitelbaum - palmera.

Otros nombres elegidos son combinaciones con estas raíces: Blumen (flores), Fein (fina), Gold, Green, Lowen (león), Rosen (rosa), Schoen / Schein (pequeño), y combinado con Berg (colina o montaña), Thal (valle), Bloom (flor), Zweig (guirnalda), Blatt (hoja), Vald o Wald (maderas), Feld (campo).

Varios otros nombres incluyen Diamond; Glick / Gluck - suerte; Hoffman - esperanzador; Fried / Friedman - felicidad; Lieber / Lieberman - amante.

Algunos apellidos judíos de idiomas no judíos incluyeron: Sender / Saunders - de Alexander; Kagan - descendientes de los jázaros, un pueblo de habla turca de Asia Central; Kelman / Kalman - del nombre griego Kalonymous, la traducción griega del hebreo shem tov (buen nombre), muy popular entre los judíos en la Francia medieval e Italia; Marcus / Marx - del latín, en referencia al dios pagano Marte.

Por último, pueden deberse a nombres judíos cambiados o acortados por los inspectores de inmigración (aunque esto es discutido), o por los propios inmigrantes (o sus descendientes) para que suene más americano, por lo que hasta "Sean Ferguson" puede ser judío.

Referencia:Safed-Tzfat
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La geopolítica de la división sunita-chiíta



La geopolítica de la división sunita-chiíta

En 2006, durante el apogeo de la encabezada “Guerra Global contra el Terrorismo”, por Estados Unidos, un reportero del New York Times se reunió con funcionarios estadounidenses en Washington para tratar de determinar cuánto sabían sobre las ideologías islamistas relacionadas con el terrorismo. Cabe destacar que altos funcionarios y legisladores – incluyendo el Jefe de la rama de seguridad nacional del FBI, y los miembros de la Cámara de los comités de Representantes sobre la inteligencia y la lucha contra el terrorismo EE.UU. afirmaron no tener “ni idea” de si los actores como Irán, Hezbollah, o al-Qaida eran suníes o chiíes.

¿Quiénes son los suníes y chiíes?


La división entre suníes y chiíes tiene su origen en la disputa por el sucesor legítimo del Profeta Mahoma (Mujámad en árabe, por el año 632 dC). En resumen, los suníes creen que Mahoma no nombró un sucesor, y que el mejor de sus fieles puede guiar a la comunidad de los musulmanes. En otras palabras, la sucesión no debe ser hereditaria en su visión. Los chiíes rechazan este punto de vista. Ellos afirman que Mahoma designó a su sobrino-primo Ali, como su sucesor. Mahoma tuvo hijos pero no sobrevivieron y por lo tanto Ali era su pariente masculino más cercano. Como tal, los chiíes creen que el liderazgo de la comunidad islámica debe ser hereditario.

Los tres primeros sucesores inmediatos (“califas”) de Mahoma no eran parientes del Profeta. Sin embargo, los seguidores de Ali lograron instalarlo como el cuarto califa, y su legitimidad fue reconocida por todos los musulmanes. A raíz de la muerte de Ali, sin embargo, los violentos enfrentamientos estallaron entre sus seguidores, que insistieron en que sus hijos tenían el derecho a gobernar, y sus oponentes, quienes insistieron en que el liderazgo de la comunidad islámica no se limitara a la línea hereditaria de Ali. Este conflicto llegó a un punto crítico en la batalla de Karbala (680 dC), en lo que hoy es el sur de Irak. En la batalla, los representantes del Imperio Omeya sunita (661-750 dC) derrotaron a los seguidores de Ali y masacraron a su descendencia, incluido su hijo Hussein.

La batalla marcó un punto de inflexión en la historia islámica de la que los suníes salieron triunfantes. A partir de ese momento en adelante, se convertirían en la secta dominante en Oriente Medio, y llegarían a gobernar la mayor parte del mundo islámico. Incluso hoy en día, los chiíes siguen llorando el martirio de Hussein en las ceremonias anuales del Ashura, que son un importante marcador de la identidad chií.

Después de Karbala, la comunidad chií se convirtió en una minoría poderosa, pero en gran medida marginada. Siguieron insistiendo en que la línea de Ali debía gobernar, pero pronto comenzaron a estar en desacuerdo sobre cuál de sus descendientes poseía ese derecho. La facción dominante cree que Ali fue el primero de los doce líderes, o Imames, que poseían un derecho divino para gobernar la comunidad islámica. El duodécimo Imam, según ellos, pasó a la clandestinidad, o la ocultación, para protestar contra la corrupción en la comunidad islámica, y eventualmente regresará como una figura mesiánica. Los chiíes que creen esto son conocidos como “Twelvers”. Algunos chiíes se dividieron aún más, formando sectas heterodoxas, como los drusos y los alauitas, que tienen muchas creencias chiíes, pero se consideran generalmente fuera de la umma (la “comunidad de los creyentes”).

A lo largo de los siglos, varias facciones chiíes han llegado al poder en una variedad de lugares. A veces, incluso se unieron en poderosos imperios, como los fatimíes (siglos 10 a 12), pero en la mayoría de los lugares y en la mayoría de las veces, han sido minorías oprimidas en una región dominada por los suníes.

¿Dónde están los suníes y chiíes?


Los lugares principales de los suníes y chiíes han cambiado drásticamente con el tiempo. El imperio medieval fatimí, por ejemplo, se basó en Egipto, donde hoy casi no hay chiíes. Los iraníes eran en su mayoría suníes hasta el establecimiento del imperio de Safavid en 1501, cuando se convirtieron al chiísmo. Los chiíes del sur de Irak son descendientes de suníes, que se convirtieron en los siglos XVIII y XIX.

La geografía regional de los suníes y chiíes de hoy en día es, en gran medida, un producto de las fronteras imperiales diseñadas previamente a la Primera Guerra Mundial. Turquía y la mayor parte de las tierras de habla árabe cayeron bajo el dominio del Imperio Otomano sunita y permanecen mayormente suníes actualmente. Irán, por su parte, fue gobernada por varias dinastías chiíes y sigue siendo predominantemente chií. Por supuesto, esta descripción general de la distribución de la población suní-chií no es exacta. Algunos suníes permanecen en Irán, y grupos de chiíes sobreviven en tierras otomanas. Es revelador que muchos de los chiíes se encuentran en zonas del antiguo Imperio Otomano geográficamente aisladas o en las regiones fronterizas, lo que les permitió resistir la homogeneización de las tendencias imperiales. Por lo tanto, hoy en día, los árabes chiíes se encuentran en los terrenos montañosos del norte de Yemen y el sur del Líbano, así como a lo largo de las antiguas fronteras imperiales entre los otomanos y los iraníes en el sur de Irak. Hay más de dos millones de “twelvers” chiítas en la provincia oriental de Arabia Saudita, rica en petróleo. Además, hay aproximadamente 200.000 chiíes en el reino de Bahrein, lo que contribuye a la rivalidad geopolítica entre suníes y wahabíes de Arabia Saudita y los chiíes twelver de Irán. También hay considerables comunidades chiíes en Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, el claro centro demográfico y político del chiísmo actual sigue siendo Irán.

¿Importa la división chií-suní?


A pesar de los conflictos sectarios en el Medio Oriente hoy en día, la importancia política de las diferencias sectarias no es sencilla de comprender. Aunque a veces, la división suní-chií ha servido para definir la geopolítica de Oriente Medio, en otras ocasiones, ha jugado un papel más atenuado. Por ejemplo, el general iraquí Abd el- Karim al- Qasim, quien derrocó a la monarquía iraquí en 1958 para convertirse en el primer gobernante del Irak republicano, era medio sunita y medio chií. De su biografía, nos enteramos de que no sólo era aceptable el casamiento para los suníes y chiíes, sino también que la descendencia de estos matrimonios podría llegar a las filas de las fuerzas armadas y, finalmente, reunir el apoyo suficiente para gobernar el país.

Otro ejemplo de ecumenismo sectario proviene de una fuente poco probable… el Irán revolucionario. El ayatolá Ruhollah Jomeini fue claramente el líder chií, la revolución que lo llevó al poder en 1979, está profundamente arraigada en la filosofía política chií, pero al mismo tiempo, hizo un esfuerzo para llegar a los suníes. Él insistió en que Irán era un Estado islámico, en lugar de un estado chií. Él inculcó una política de “takrib”, es decir, el que reúne a las sectas, y abolió las prohibiciones relativas de rezar detrás de un líder religioso de otra secta. También adoptó una serie de fatuas sobre suníes y promovió héroes islámicos suníes en Irán.

La política de Jomeini dio sus frutos. Los Hermanos Musulmanes suníes en el mundo árabe apoyan en gran medida la revolución iraní. La Hermandad adoptó algunos aspectos de la teología política de Jomeini, y algunos suníes, como la Jihad Islámica Palestina, rompieron con sus contrapartes suníes adoptando una ideología explícitamente jomeinista. Como estos ejemplos lo muestran, la geopolítica en el Medio Oriente no siempre se ha definido por la lucha suní-chií.

Sin embargo, en muchos casos, esto no sucede: muchos conflictos sangrientos siguieron ocurriendo por asuntos de sectarismo. Los conflictos en el Líbano durante los años 1970 y 1980, y en Irak durante la década de 2000, ponen de relieve la gran ferocidad que a menudo acompaña a los enfrentamientos sectarios. Estos conflictos fueron definidos por la violencia masiva contra la población civil en el que los beligerantes emplean tácticas terroristas que eran creativas en su brutalidad.

La relaciones geopolíticas entre suníes y chiíes


La actual ola de tensiones sectarias en el Medio Oriente surgió tras la invasión encabezada por Estados Unidos a Irak en 2003. Saddam Hussein era un árabe sunita, pero Irak era entonces, y sigue siendo hoy en día, de mayoría chií. Geográficamente, Irak está vinculado a varios de los paramilitares chiítas, y a las comunidades chiíes de en el Medio Oriente. Por un lado están los chiíes de Irán y el Golfo Pérsico. Por otro lado están los alauitas de Bashar al- Asad en Siria y los chiíes del Líbano, incluyendo a Hezbollah. El derrocamiento de Saddam Hussein 2003 llevó a representantes de la mayoría chií al poder en Irak. En consecuencia, un arco de poder chií comienza en el Golfo Pérsico e Irán, corre a través de Irak y Siria, y termina en las tierras altas del sur de Líbano, extendiéndose por todo el Oriente Medio. Esta configuración fue etiquetada como la “Media Luna Chií” por el Rey Abdallah II de Jordania. Por primera vez en siglos, el corazón sunita del antiguo Imperio Otomano se había dividido en dos por poderes chiíes. Esto causó una gran cantidad de consternación entre las élites árabes suníes tradicionales y sus clérigos de línea dura.

En Siria, el sectarismo surgió en un conflicto cada vez mayor entre la minoría alawita (que ha dominado bajo el régimen dictatorial hereditario de la familia Assad) y una insurgencia cada vez más radical e islamista suní.

Aliados suníes tradicionales de Asad como Hamas, la Hermandad Musulmana egipcia, y el gobierno del AKP en Turquía, finalmente lo abandonaron, alineándose a sus compañeros islamistas suníes. Por el contrario, los chiíes Irán y Hezbollah continúan activamente su apoyo a Asad. El conflicto sirio ha sacudido a la región a lo largo de líneas sectarias de una manera que no se había producido previamente. La ruptura de las relaciones entre las comunidades se ha hecho metástasis en toda la región. Otros estados con población mixta suní–chií, como Bahrein, Irak y Líbano, han registrado un fuerte aumento de la violencia sectaria y están cada vez más preocupados por las perspectivas de una guerra civil.

Mirando hacia el futuro


El conflicto en Siria está reforzado, más que por cualquier otro factor, por el sectarismo agudizado en toda la región. Sin embargo, la guerra civil siria no continuará para siempre. Nadie sabe a ciencia cierta cuándo ni cómo va a terminar. Sin embargo, un día va a terminar. Los observadores de Medio Oriente tienen que preguntarse es qué lo que va a ocurrir a continuación. ¿Las cicatrices del conflicto son demasiado profundas para sanar? En ese caso, el sectarismo podría conformar la geopolítica regional en el futuro previsible. Sin embargo, esa no es la única posibilidad. La lucha sectaria, que actualmente define la geopolítica de Oriente Medio, no era inevitable. Como hemos visto, las divisiones chií-suní no siempre dieron forma a la política regional. Los actores regionales pueden ir más allá del conflicto sirio y otros intereses pueden finalmente dar forma a sus acciones.

Fuente: Centro Dayan

Referencia:Cespe
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Artículo en diario 'Al-Mustaqbal' en adelanto al inicio del juicio por el asesinato de Al-Hariri: La verdadera resistencia es el combatir la cultura de la muerte



Hoy (16 enero, 2014), a casi nueve años después del asesinato del ex primer ministro libanés Rafiq Al-Hariri, el juicio a cuatro hombres acusados ​​por el asesinato comenzó en La Haya. Los cuatro, que están siendo juzgados en ausencia, son los antiguos miembros de Hezbolá Salim 'Ayyash, Mustafa Badr A-Din, Hussein 'Oneissi y Assad Sabra. El caso de un quinto sospechoso, Hassan Mer'i, puede estar unido a este juicio en una fecha posterior. Una delegación de altos funcionarios de las Fuerzas 14 de Marzo llegó a La Haya ayer para asistir a la apertura del juicio. Su líder el hijo de Rafiq Al-Hariri, Sa'd, y también incluye a los familiares de otras víctimas que murieron en el ataque contra Al-Hariri.

Rafiq Al-Hariri fue asesinado el 14 de febrero, 2005 junto a varios de sus guardaespaldas y varios transeúntes cuando un coche bomba explotó cerca de su caravana, mientras pasaba por el centro de Beirut. Esta fue la primera de una serie de asesinatos contra personalidades libanesas asociadas a las Fuerzas 14 de Marzo, que todavía están en curso, la última víctima fue el ex ministro Mohammed Shatah, muerto hace sólo dos semanas, el 27 de diciembre, 2013.

Inmediatamente después del asesinato de Al-Hariri, muchos en el Líbano, en el mundo árabe y en la comunidad internacional, señalaron a dedo al régimen del Presidente sirio Bashar Assad, cuyas fuerzas estaban presentes en el Líbano en ese momento, y en sus aliados dentro del Líbano, principalmente Hezbolá. Los partidos de la oposición libanesa - que más tarde se unieron para formar las Fuerzas 14 de Marzo - realizaron una manifestación sin precedentes, al que asistieron un millón de personas, llamando a expulsar la presencia militar siria en el país. En abril del 2005, la presión internacional y libanesa de hecho obligaron a Siria a retirar sus fuerzas del Líbano. Esta cadena de eventos más tarde se conoció como la Revolución de los Cedros.

El gobierno libanés decidió que la investigación del asesinato de Al-Hariri sería llevada a cabo en cooperación con las Naciones Unidas, y en mayo del 2007, el Consejo de Seguridad, actuando bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU, aprobó la Resolución 1757 que establece el Tribunal Especial para el Líbano (TEL) para juzgar a los sospechosos del asesinato, así como sospechosos en varios otros asesinatos de figuras de las Fuerzas 14 de Marzo.

Hezbolá, por su parte, actuó para frustrar el establecimiento del tribunal y condenó la Resolución 1757 cuando fue aprobada. Desde entonces, además de negar los informes en los medios de comunicación sobre la participación de sus miembros en el asesinato, la organización, encabezada por su secretario general Hassan Nasrallah, ha estado llevando a cabo una intensa campaña en contra del ESTL, acusándolo de parcialidad política y falta de credibilidad. Nasrallah incluso declaró en julio, 2011 que Hezbolá no entregará a ninguno de sus miembros al ESTL, y el parlamentario del Hezbolá Nawwaf Al-Moussawi dijo que cualquier militante de Hezbolá acusado ​​por el tribunal se convertiría en un santo ante los ojos de la organización.



Sa'd Al-Hariri en La Haya con familiares de otras víctimas de los atentados (twitter.com/HaririSaad, 15 de enero, 2014)



"Hariri a las familias: el inicio del juicio es un día histórico que apertura una nueva era de justicia en la historia del Líbano" (twitter.com/HaririSaad, 15 de enero, 2014)


Las Fuerzas 8 de Marzo, lideradas por Hezbolá, de manera visible ignoraron el inminente inicio del juicio. A lo largo de la última semana, los medios de comunicación libaneses asociados a este campo estuvieron plagados con informes lacónicos sobre esta materia, mientras repetían los alegatos relativos a la falta de credibilidad del tribunal. Los medios de comunicación asociados a las Fuerzas 14 de Marzo, por otra parte, en especial el diario Al-Mustaqbal, propiedad de la familia Al-Hariri, publicó numerosos artículos sobre el tema. Estos repitieron la afirmación de que el régimen de Assad y Hezbolá habían estado detrás del asesinato y afirmaron que hoy sería un día histórico para el Líbano, en el que la justicia por fin sale a la luz después de muchos años.

Lo siguiente son extractos de uno de estos artículos, por el columnista de Al-Mustaqbal Khayrallah Khayrallah, publicado el 13 de enero, dos días antes del inicio del juicio.

Artículo en 'Al-Mustaqbal': Un día histórico prueba que se debe hacer justicia

"El camino hacia el tribunal internacional [por el asesinato de Al-Hariri] fue largo. Mucha sangre fue derramada para llegar a este día - y esto demuestra que se debe hacer justicia, tanto en el Líbano y en Siria, y siempre habrá alguien que ajustará cuentas con el asesino.

"La historia se encargará de que se haga justicia en el Líbano y para los libaneses por medio de la sangre de un hombre [Al-Hariri], que una vez dijo 'nadie es más que su Estado'. Resultó que esto es cierto. Pero también resultó que Rafiq Al-Hariri era tanto como el Estado, y que el objetivo de asesinarlo era asesinar a [todos en el] Líbano, ni más ni menos.

"Estamos viendo un punto de inflexión en la historia de esta pequeña patria nuestra y en la historia de Siria. Por primera vez desde su independencia, un juicio se presenta para un asesino y para los que están detrás de él. En todos los grandes delitos políticos cometidos en el Líbano, el bando que eligió el asesino y expuso su misión ha sido descubierto?...

"El tribunal ha nombrado a los primeros cinco acusados. Se desconoce el elemento al cual están afiliados. Tarde o temprano, la corte nombrará al principal acusado, o los dos acusados ​​principales, que están detrás de la planificación y [ejecución] del crimen [e.d. Hezbolá y el régimen de Assad] Rafiq Al-Hariri tenía razón cuando dijo lacónicamente, el sábado 12 de febrero del 2005, dos días antes de su asesinato: 'Cualquiera que me asesine es un loco'. El asesino era de hecho un verdadero loco, porque no se dio cuenta de que este crimen no pasó desapercibido tal como lo fue el asesinato de Kamal Jumblatt en 1977, [el asesinato] de Bashir Al-Gemayel en 1982, [el asesinato] del Mufti Hassan Khaled en 1989, [el asesinato] de René Mo'awad en 1989, y [los] asesinatos de decenas de personas. Para ese entonces, el Líbano no tenía a nadie que investigara a fondo estos crímenes".

Cada día, se hace cada vez más claro que la consigna de "resistencia" es una fachada al intento de convertir el Líbano en una colonia iraní

"Esta vez, las consideraciones del asesino estaban equivocadas. Pensó que [la preocupación] con este tema [es decir, el asesinato de Hariri] duraría una semana a lo sumo, [y luego] la gente se olvidaría de Rafiq Al-Hariri... [Los asesinos] pensaron que sería un incidente pasajero - pero resultó ser un terremoto que sacudió a [toda] la región ¿Quién hubiera creído que el ejército sirio saldría un día del Líbano ¿Quién hubiera creído que el régimen sirio colapsaría?, y que su única [opción] sería una sumisión total a Irán?

"Desde el asesinato de Rafiq Al-Hariri al asesinato de Mohammad Shatah, el Líbano permanece de pie frente a los repetidos ataques. Parece ser que el asesino [de Al-Hariri] está dispuesto a destruir [a todo el] Líbano para cubrir el gran crimen, y [también cubrir] la serie de delitos en contra del honor del Líbano, que nunca se han engañado a sí mismos acerca de las intenciones del régimen sirio y de todos aquellos que [este régimen] ha utilizado en la destrucción del Líbano y de sus instituciones en el marco de la consigna de "resistencia" [una referencia a Hezbolá y a los otros aliados de Siria en el Líbano]. Cada día se hace más claro que esta consigna no es más que una cubierta para la guerra contra la cultura de la vida y convertir al Líbano en una colonia de Irán, y sustituir la era de la presencia siria [allí]. Este fue el objetivo a largo plazo del asesinato de Al-Hariri y sus compañeros, y los crímenes que siguieron a su paso, incluyendo el inundar el estado con takfiris [extremistas musulmanes que acusar a otros musulmanes de herejía] tales como Fath Al-Islam, que es producto del régimen sirio y es operado desde Teherán".

De pie contra la cultura de la muerte y la destrucción del Líbano

“El tribunal internacional [por el asesinato de Al-Hariri] representa la chispa restante de la esperanza en el corazón de todos los libaneses que sueñan con que su país le será restaurado [a los ciudadanos]. La primera sesión del tribunal refleja la voluntad de la comunidad internacional y su determinación de salvar lo que pueda salvarse del Líbano. Al mismo tiempo, refleja el hecho de que todavía hay libaneses dispuestos a sacrificarlo todo para alcanzar el día en que se haga justicia. Principalmente entre ellos está el ex primer ministro [libanés] Saad Al-Hariri, quien, con su firmeza y su adhesión al principio de justicia, ha demostrado que existen [de hecho] libaneses que pertenecen a la verdadera corriente de la resistencia, [la que] sin este el país no tiene futuro. Esta es la corriente que se opone a la cultura de muerte de [Hezbolá], [y su forma de] fomentar los instintos y explotación de los mismos para servirle al plan de destruir el Líbano.

"Estos combatientes de [la verdadera] resistencia han contribuido, cada uno a su manera, a la llegada del día en que fue convocado el tribunal. Éste es el día de todos los mártires - incluyendo a Wissam Al-Hassan y, especialmente, Wissam Eid, quien pagó un alto precio por su participación activa en la denuncia de los criminales y los que están detrás de ellos.

"Este es el día de la verdadera resistencia - el día de Samir Kassir, George Hawi, Gebran Tueni, Walid Eido, Pierre Amina Al-Gemayel, Antoine Ghanem, Francois Al-Hajj, y Mohammad Shatah. Este es la día de los "mártires vivientes" [MP] Marwan Hamade, [el ex ministro] Elias Al-Murr, y [el periodista] May Chidiac. También es el día de los libaneses que desde el principio comprendieron la importancia de cómo Rafiq Al-Hariri fue asesinado, y entendieron la voluntad de la mente satánica tras el crimen. Fueron [estos libaneses], que provocaron la segunda independencia del Líbano [es decir, la salida de las fuerzas sirias] y que luchan para evitar que el Líbano colapse. Ellos sólo pueden triunfar - en particular porque la era de la justicia [que se hace] se ha derramado de las fronteras del Líbano y llegó a Siria también.

"El día en que la justicia alcance [el lugar] que esté lejos de Siria y al régimen asesino sirio [e.d. Irán] no pasará mucho tiempo en llegar".

Referencia:Memri
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La historia económica de dos Latinoaméricas

    Por
  • DAVID LUHNOW
[image] Yarek Waszul

Existen dos Latinoaméricas. La primera se trata de un bloque de países —entre ellos Brasil, Argentina y Venezuela— que colinda con el océano Atlántico, desconfía de la globalización y otorga al Estado un papel más importante en la economía. La segunda —compuesta por países que dan al Pacífico, como México, Perú, Chile y Colombia— promueve el libre comercio y la apertura de mercado.

Debido a que ambos grupos cuentan con una geografía, cultura e historia similares, esta división ha convertido al subcontinente en una especie de experimento económico controlado. Durante casi una década, las economías de los países del Atlántico han crecido con mayor rapidez, en gran parte gracias al alza de precios de las materias primas. Pero los próximos años pintan mejor para los países del Pacífico. Por consiguiente, la región como un todo enfrenta una decisión sobre qué camino tomar: ¿el del Atlántico o el del Pacífico?

Existen buenos motivos para pensar que los países que colindan con el Pacífico tienen una ventaja. Alan García, ex presidente de Perú, afirmó en una conferencia reciente en Ciudad de México que buena parte del continente está pagando los costos del proteccionismo exagerado y la política irresponsable.

El ex mandatario agregó que esta no es la América Latina que ve en el futuro, sino una representada por países como Chile —que, señaló, desde hace mucho ha sido un buen ejemplo de cómo hacer las cosas; Colombia, Perú y México.

En 2014, la Alianza del Pacífico —bloque comercial conformado por México, Colombia, Perú y Chile— crecería en promedio 4,25%, impulsada por altos niveles de inversión extranjera y baja inflación, según previsiones de Morgan Stanley. No obstante, el grupo del Atlántico integrado por Venezuela, Brasil y Argentina —países miembros del Mercosur— se expandiría sólo 2,5%, y el peso pesado de la región, Brasil, apenas 1,9%.

Las tendencias divergentes de las dos Latinoaméricas podrían continuar más allá de 2014. Cuando el crecimiento económico de China se encontraba en su cúspide, el gigante en ascenso consumía petróleo venezolano, soya argentina, cobre chileno y mineral de hierro brasileño. Sin embargo, conforme la economía china se ha desacelerado, ha ocurrido lo mismo con los precios de los commodities, lo que ha golpeado con mayor fuerza a las economías del Atlántico. El ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, solía jactarse de que el modelo de desarrollo económico del país pronto se extendería por todo el mundo. Pero Brasil —con sus altos impuestos, burocracia y aranceles— hizo poco para prepararse para el momento en que los precios de las materias primas pudieran debilitarse.

Los economistas señalan que los países en la zona de libre comercio de América Latina están mejor preparados para prosperar, con mayores aumentos de la productividad y economías abiertas más propensas a atraer inversión. Los países del Pacífico, incluso aquellos como Chile que siguen dependiendo de bienes básicos como el cobre, han tomado más medidas para fortalecer todo tipo de exportaciones. En México, las exportaciones manufactureras actualmente generan casi un cuarto de la producción económica anual. (El porcentaje de Brasil es un insignificante 4%). Las economías del Pacífico son también más estables. Países como México y Chile gozan de una menor inflación y abundantes reservas extranjeras.

Por contraste, Venezuela y Argentina empiezan a parecer casos económicos perdidos, con alta inflación y débiles finanzas públicas. En Venezuela, la inflación supera 50%, a la par de la de Siria, que se encuentra devastada por una guerra civil. El presidente Nicolás Maduro, sucesor del difunto populista Hugo Chávez, está intensificando los controles de precios para intentar controlar la inflación. El resultado bastante predecible ha sido una amplia escasez de todo, desde autos nuevos hasta papel higiénico. Una nueva aplicación popular utiliza el crowdsourcing, o la colaboración del público, para indicar a los residentes de Caracas en qué lugares se han encontrado productos como carne, lo que permite a otros salir disparados a la tienda para conseguir artículos preciados.

Las finanzas de esta América Latina tampoco son ejemplares. Las monedas de Venezuela, Argentina y Brasil fueron algunas de las tres divisas con peor desempeño en la región en 2013. Por ejemplo, el peso argentino cayó 32% frente al dólar al tipo de cambio oficial, y cerca de 47% en el mercado negro.

Argentina también ha sufrido a causa de una regulación abrumadora. En Buenos Aires, los meses de verano en el hemisferio sur han traído temperaturas extremadamente altas, así como frecuentes apagones. El gobierno impuso controles a los precios de la energía en 2002, con la esperanza de ayudar a los pobres a superar el colapso financiero de 2001. Aun así, lo que se suponía que sería una medida temporal se convirtió en algo permanente. Las empresas eléctricas, desalentadas por los controles de precios, dejaron de invertir en su anticuada red eléctrica.

Incluso Brasil, que ha tenido una gestión económica mucho más responsable que la de Venezuela o Argentina, comienza a luchar contra un alza de precios y un auge del crédito que empieza a revertirse. El año pasado, un brasileño resumió el bloque del Atlántico con dureza: "Brasil se está convirtiendo en Argentina, Argentina se está convirtiendo en Venezuela y Venezuela se está convirtiendo en Zimbabue".

Un momento clave en la creación de las dos Latinoaméricas ocurrió en 2005, cuando Brasil, Argentina y Venezuela (entonces gobernada por Chávez) se unieron para poner fin a la propuesta de crear el Área de Libre Comercio de las Américas, que se extendería desde Alaska hasta la Patagonia. Preocupados por el fracaso del ALCA, la Alianza del Pacífico creó su propia zona de libre comercio, eliminando aranceles a 90% de los bienes y fijando un cronograma para hacer lo mismo con el resto.

También difieren en su diplomacia: el bloque del Atlántico suele mostrar desconfianza u hostilidad hacia Estados Unidos, mientras que los países del Pacífico tienden a tener lazos más estrechos con Washington.

Muchos de los jóvenes de la región, la mayoría de la población, han votado por políticos como Chávez, que ofrecieron crecimiento fácil a base de imprimir dinero. Estos votantes jóvenes podrían recibir duras lecciones a futuro.

"Al final, los resultados de los diferentes bloques resolverán los debates", dice Pedro Pablo Kuczynski, ex ministro de Economía y Finanzas peruano, "pero las ideas malas tardan mucho en morir".

Referencia:The Wall Street Journal
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20 de enero de 2014

Nosotros los ompedistas

Gustavo D. Perednik

Entre la esquizofrenia árabe y la rotunda verdad.
Israel borrado del mapa

Probablemente haya más gente que tiene opinión formada sobre el conflicto en el Oriente Medio, que gente que tiene opinión formada sobre todos los otros conflictos que hay en el mundo, combinados.

Las causas de esta prodigalidad de opinantes, y las del alto interés y pasión que despierta ese tema, fueron abordadas frecuentemente durante los doce años que lleva esta columna.

Las diferencias de opinión abarcan todos los tiempos verbales: versan tanto sobre la interpretación de la historia regional, como sobre el diagnóstico de la situación actual y las consecuentes propuestas de solución.

Sobre varias aristas hay criterios contrapuestos: si acaso debería dividirse nuevamente la tierra del otrora Mandato Británico de Palestina; cuán grande debería ser el propuesto Estado árabe palestino, y también detalles sobre fronteras, recursos, injusticias y opresiones. Abundan las citas para fundamentar a los que claman por liberación y a los que quieren defenderse; hay conferencias, artículos, libros, miles de cada categoría, al servicio de los que quieren paz y de los que ambicionan independencia, dependencia, violencia o complacencia. De entre el monumental amasijo de ideas y contraideas, furores y sabihondeces, existe una línea divisoria de la que se desprende, con claridad refulgente, la rivalidad seminal.

Hay en efecto una infraestructura en el conflicto, que no es de clases ni de disputas religiosas. Es el contraste entre, de un lado, quienes opinamos que «la causa palestina» aspira a suprimir todo rastro de soberanía judía y, del otro, quienes sostienen que dicha causa tiene por objetivo ayudar al pueblo árabe palestino, ya sea por medio de la creación de un Estado propio o de reclamar por sus derechos.

Quienes nos hallamos en el primer grupo consideramos que no tiene ninguna importancia cuán grande sea el territorio propuesto para un Estado palestino y cuán pequeño resulte el de Israel, ni será relevante cuántos derechos se les reconozca u otorgue a los palestinos, porque OMPEDE: «Opinamos que el Movimiento Palestino Empuja a la Destrucción del Estado judío».

Por ello, para nosotros los ompedistas, aun si Israel se retirara de todos los territorios de 1967, y de los de 1949, y también de la ciudad de Jerusalén enterita, con todos sus barrios al Oriente y al Occidente de las líneas de armisticio, y evacuara todo, todo, todo, e incluso si el Estado judío terminara reduciéndose a un pequeño «Vaticano» que ocupara apenas la Sinagoga de Belz, aun en este caso, prevemos que «la causa palestina» lo rechazaría y seguiría insistiendo en que la mentada sinagoga es una molestia que oprime a los árabes.

Los medios europeos se harían eco del grito justiciero, y alertarían una y otra vez sobre cuán magros son los salarios que la Sinagoga de Belz abona al personal de limpieza (presumiblemente árabes que buscan trabajo porque no lo encuentran en países árabes, o inmigrantes ilegales del África).

Dichos medios generarían un clima general de despecho contra la Sinagoga de Belz entre la población general; las Naciones Unidas votarían que no existe mayor transgresión a los derechos humanos en todo el planeta que el de la Sinagoga de Belz, y ésta sería una y otra vez señalada como causa de una enorme injusticia.

El sector de izquierda dentro de dicha sinagoga se sumaría a la protesta y reclamaría que los administradores de la sinagoga hicieran una autocrítica y mejoraran las condiciones de empleo de sus trabajadores, ya que sólo así, argüirían, podría alcanzarse la anhelada paz. Y ese sector sería entrevistado en el ancho mundo que lo trataría como adalides del entendimiento entre los hombres, y lo galardonarían con premios diversos por haber sabido plantarse ante los intransigentes de Belz.

Quizás habrá entre mis fieles lectores quienes supongan que lo arriba expuesto es una ironía para aclarar didácticamente el meollo de la cuestión. Lamento decepcionarlos: no ironizo.

Los párrafos precedentes son literalmente la opinión de los ompedistas. Sostenemos que no hay forma de saciar a los enemigos de Israel, probablemente ni siquiera con la desaparición de Israel.

Por otro lado, imagino que entre mis fieles contradictores podrá haber quienes sostengan que lo arriba expuesto refleja una postura extremista, y procedan consecuentemente a los epítetos habituales de «belicistas, intransigentes, fanáticos, etcétera» (la púdica locución ‘etcétera’ viene a reemplazar otros tildes que habitualmente se ventilan).

Como en otros casos similares, el escarnio es un método eficaz para eludir el debate, pero no puede evitar que el ompedismo sea una respetable opinión. Una que puede ser refutada o validada, siempre y cuando, si en lo posible aportara alguna atención racional a su argumento. Consabidos como son los variados descréditos; seguimos ansiosos por escuchar un contraargumento.

Ansiosos, digo, porque los ompedistas no deseamos tener razón. Más aún: quisiéramos estar totalmente equivocados, porque nuestro error significaría que el conflicto es solucionable en los próximos años, ya que diferendos territoriales mucho más serios fueron efectivamente resueltos.

Los ompedistas preferiríamos que el conflicto en el que estamos sumidos, no por decisión propia, fuera una lucha territorial, y no existencial. Pero no podemos. No es beneficioso suscribir a un argumento sólo porque así lo deseamos, sobre todo cuando la razón nos dicta otras premisas, y cuando los datos históricos vienen a demostrarlas, y cuando las actitudes cotidianas de nuestros enemigos vuelven a refrendarlas una y otra vez.

De la historia, sabemos que el movimiento nacional árabe palestino nació liderado por Haj Amin al-Husseini, el promotor del pogromo de Jerusalén de 1920 y de los estallidos de violencia posteriores; un líder que exhortaba a asesinar judíos inermes mucho antes de que éstos tuvieran su Estado.

Al-Husseini fue un conspicuo aliado de Hitler, y nunca tuvo como meta el establecimiento de un Estado árabe palestino, sino «la extensión al Oriente Medio de la ‘Solución Final’ del problema judío». Residió en Alemania durante el Holocausto al que adhería públicamente.

Que el nacionalismo árabe palestino naciera nazi podría ser irrelevante, especialmente si tenemos en cuenta que al-Husseini murió hace cuatro décadas. Pero no es irrelevante, porque en ninguna etapa alguno de los tres sucesores de al-Husseini (Ahmed Sukairi, Yasser Arafat y Mahmud Abás) se distanciaron de aquella postura genocida, y el mentado judeófobo sigue siendo considerado maestro y mentor entre los palestinos.

Con todo, más importante que la historia es, en este caso, lo que ocurre hoy en día.

Exigen vivir «oprimidos»

Los eventos del presente, en efecto, corroboran la tesis ompedista, y muestran que al negociar sobre el conflicto no es primordial el tamaño de los territorios en disputa ni las condiciones que rijan en ellos. No hay manera de resolver la situación en el Oriente Medio con evacuaciones territoriales cualesquiera, sencillamente porque no se trata de un conflicto territorial.

Ello no implica que no tenga solución, sino simplemente que su solución es a largo plazo. Imponer una solución artificial sólo conseguirá agravarlo. Hasta que las condiciones sociales no se encuentren suficientemente maduras, ningún acuerdo logrará resolver la situación. Y dichas condiciones incluyen que quienes procuran la destrucción de Israel pasen a ser una pequeña minoría en el mundo árabe, y presumiblemente en Europa, desde donde el odio es legitimado.

Sobre las actitudes de los europeos, hace dos meses se publicó un artículo de de Daniel Goldhagen. En él, primero se resumen las dogmas judeofóbicos, según los cuales los judíos somos radicalmente diferentes del resto de los pueblos en cuatro defectos virtualmente innatos: perjudiciales, malévolos, poderosos y peligrosos. Se desprende de esa situación que deberíamos ser mantenidos a raya, o peor que ello.

Esas mismas creencias caracterizan a la judeofobia contemporánea, que ha renovado el paradigma: el portador de las cuatro lacras es el judío de los países. A ojos judeofóbicos, Israel es radicalmente distinto del resto de los Estados: malévolo, poderoso y peligroso; y por ende debería ser condenado, boicoteado, combatido o eliminado.

Goldhagen recoge estadísticas que muestran que hoy en día hay más judeófobos que nunca. Más del 50% de los quinientos millones de habitantes de la Unión Europea son profundamente judeofóbicos (adhieren al paradigma antedicho) y aun en los Estados Unidos, donde el fenómeno es mucho más marginal, hay unas cien millones de personas que sostendrían partes del paradigma mencionado.

En los países árabes, y en buena medida en los países musulmanes en general, los porcentajes del odio son cercanos al cien porciento.

En una actualización de los peores mitos judeofóbicos, más de 250 millones de europeos consideran, en el presente, que Israel lleva a cabo una guerra de exterminio contra los palestinos.

Los diversos grupos de criptodrinos se retroalimentan unos a otros con los argumentos mitológicos, vinieren de la izquierda «progresista», de la extrema derecha pronazi o del islamismo. Juntos han transformado al pueblo palestino en un moderno Jesús crucificado por los pérfidos judíos. El resultado es que contra un solo país del mundo se ha forjado una implícita alianza eliminadora que abarca a las Naciones Unidas y a los numerosos grupos que piden castigar a Israel por medio del BSD (boicot, desinversión y sanciones).

Teniendo en cuenta semejante popularidad, no ha de sorprender que los palestinos prefieran cosechar los frutos de haber elegido al enemigo perfecto, en vez de dedicarse a hacer la paz, un logro que los haría menos populares.

Hace unos días el Club Deportivo Palestino de Chile provocó protestas por la nueva camiseta de su equipo de balompié, que muestra que Israel ha sido borrado del mapa.

Club Deportivo Palestino de Chile

Si bien cierto que por primera vez en el fútbol de Hispanoamérica un club incita en su indumentaria a la destrucción de un país, dicha simbología genocida no trajo ninguna novedad.

Es la misma utilizada cotidianamente por la Autoridad Palestina, y la que se desprende palmariamente de los mensajes en los medios árabes de comunicación, y en los programas de educación escolar palestina, todo ello refrendado por las Naciones Unidas, que les han otorgado sin condiciones el estatus de Estado (ni siquiera se les impuso la condición de que fueran efectivamente un Estado).

La tesis ompedista fue demostrada una vez más por el embajador palestino en el Líbano, un alto funcionario cercano al presidente Mahmud Abbás. Las declaraciones de Abbás Zaki explican que toda negociación con Israel tiene como objetivo destruirlo por etapas: «Una vez que les quitemos Jerusalén habrán perdido sus sueños históricos y procederemos a la etapa final de la liquidación del Estado judío». Así se expresa uno de los palestinos moderados.

Con todo, durante esta semana se dio el ejemplo más atronador del ompedismo.

Avigdor Liberman

El Ministro de Exteriores israelí, Avigdor Liberman, sostuvo que de las negociaciones en marcha, debería resultar que parte de los territorios incluidos en el Estado de Israel desde 1948 deberían ser incorporados al Estado árabe palestino emergente. Son los territorios de Wadi Ara y el llamado «triángulo» de la Galilea, que están poblados por árabes que se consideran a sí mismos palestinos.

Me permito enfatizar para que no queden dudas: no se trata de mover a un solo ciudadano de su lugar de residencia, sino de la expedita cesión de territorios por parte de Israel, a fin de que se sumen a los del Estado de Palestina.

La respuesta de varios parlamentarios árabes israelíes, quienes en alguna medida representan a la población de los mentados territorios, no demoró. Y otra vez usó el trillado método de escarnecer en lugar de argumentar: que Avigdor Liberman es un «fascista, ladrón», etcétera, etcétera.

Ahmed Tibi

Los mencionados parlamentarios israelíes (Ahmed Tibi, Jamal Zahalka y otros) se plantaron en una manifestación callejera, en la que sostenían los consabidos «argumentos» contra la propuesta de Liberman. Y aquí viene la máxima hipocresía, la patética esquizofrenia, la insuperable paradoja: durante la manifestación… portaban las banderas palestinas.

Es decir: ellos son palestinos, pero rechazan residir en un Estado palestino. Quieren vivir en el Estado de Israel.

Notemos primeramente que la referida manifestación constituye un mentís fulminante a la acusación de que Israel es un Estado apartheid que oprime a sus ciudadanos árabes. Señores antisionistas: ¡ellos mismos exigen vivir en el monstruoso Estado sionista! Y cuando este Estado, opresor y expansionista e impío, les propone que pasen a ser ciudadanos palestinos sin moverse de sus casas, se niegan a los gritos. ¿Cómo se explica?

Manifestación árabe

Se explica con una respuesta ompedista por excelencia: ellos quieren quedarse en Israel porque solo quedándose podrán contribuir a la destrucción de Israel. No quieren ser palestinos; quieren destruir.

Por ello tampoco aceptan reconocer la judeidad del Estado hebreo, ya que este reconocimiento les dificultaría seguir socavándolo en el futuro.

Por ello, también, exigen que millones de «refugiados» palestinos inmigren, pero no al Estado palestino en formación, sino al Estado hebreo. Para que desde adentro puedan combatirlo más competentemente. No procuran fortalecerse, sino destruir.

Hemos sostenido más de una vez que la cacareada «ocupación» no existe. El 98% de los palestinos no viven gobernados por Israel, sino «liberados» bajo Hamás o bajo la Autoridad Palestina (este dato no es una opinión extremista, sino la simple y dura realidad).

Cuando informamos al respecto, solemos recibir como respuesta que la ocupación que mantiene al vilo al mundo no es de una población determinada, sino de territorios.

Y bien, ahora que Israel pide desprenderse de territorios para que pasen a ser palestinos, los habitantes palestinos de esa zona se oponen airadamente (aclaremos de paso que, en rigor, no conocen otros modos de oponerse. Si procedieran a un abordaje racional del conflicto deberían asumir necesaria y lamentablemente la tesis ompedista).

Referencia: El Catoblepas
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19 de enero de 2014

UHJI. Para el demógrafo Sergio Della Pérgola, "la asimilación es uno de los factores del cambio cultural de la diáspora judía"



UHJI. Para el demógrafo Sergio Della Pérgola,  En una entrevista exclusiva con la Agencia Judía de Noticias (AJN), Sergio Della Pérgola, profesor de Demografía Judía de la Universidad Hebrea de Jerusalem, brindó un panorama de la actualidad demográfica de la población judía en Israel y la diáspora. Además explicó el valor que tiene la materia en las negociaciones de paz con los palestinos.

Identidad judía



“Hoy no existe una sola definición o forma de nombrar quién es judío. Hay varias posibilidades. Está lo que yo llamo normativas basadas en decisiones del Derecho Judío, la Halajá, pero también existen las decisiones de los movimientos reformistas en los Estados Unidos, por ejemplo, que son bien diferentes, donde no solo el hijo de una madre judía es considerado judío, sino que también el de un padre judío”, se explayó el profesor emérito de la Universidad Hebrea de Jerusalem (UHJ), al ser consultado sobre la identidad judía en la actualidad.

“Por otro lado, se puede dar el caso de que una persona que se considera católica o que se convirtió a esa fe, al tener una madre judía desde el punto de vista de la Halajá es judío. Así como contrariamente hay personas para los rabinos, que no son judíos, pero la persona se considera a sí misma judía”, detalló.

Diáspora judía e Israel



Respecto a las comunidades judías en Israel y la diáspora, Della Pérgola, quien nació Italia y se estableció definitivamente en Israel desde 1966, expresó: “Las tendencias están definidas claramente. Hay una población judía en Israel que está desarrollándose rápidamente como consecuencia de una tasa de natalidad bastante importante y una significativa presencia de población joven. Por otro lado, en la diáspora, podemos ver una población con mayor tasa de envejecimiento y menor tasa de natalidad, así como un fenómeno de asimilación, que es uno de los factores de cambio cultural en el marco de la realidad judía contemporánea”.

Para resumir, el doctor dijo: “Las poblaciones judías están disminuyendo y tienen un perfil de relativa estabilidad o disminución, porque hay varios países que presencian procesos de inmigración muy fuerte”. “Muchos de países de América Latina están observando descensos en las poblaciones judías, porque muchos se van a Israel o EEUU”, agregó.

Amenaza demográfica árabe



Respecto a la llamada “amenaza demográfica árabe”, Della Pérgola explicó: “Hay un proceso de desarrollo demográfico en las poblaciones árabes, sean en el marco del Estado de Israel o de los territorios palestinos, que es más alto que en las poblaciones judías. Para Israel, que quiere ser un estado judío y democrático, esto es una preocupación porque la mayoría judía es un factor importante para la existencia y seguridad del país”.

En este sentido agregó: “La natalidad judía es bastante estable y se registró un leve incremento, no obstante, el nivel de natalidad de los árabes está disminuyendo, pero aún existe una diferencia del 50 % en el crecimiento de la población árabe frente a la judía”.

Para el demógrafo, “es una diferencia muy marcada”, y el Estado de Israel debe “pensar en políticas demográficas para ayudar monetariamente a las familias que quieren un hijo más”. El profesor no pasó por alto las masivas protestas sociales que tuvieron lugar el año pasado en Israel y remarcó que “en estas, uno de los reclamos fue solicitar ayuda a las familias jóvenes y asistencia financiera para los primeros años de escolarización”. “El Gobierno lo consideró atentamente y hay un proyecto para subsidiar y ayudar a la familia”, indicó.

Asimismo remarcó que la ayuda debe llegar a todos los sectores de la población “porque un estado democrático debe ocuparse de todos los sectores de su ciudadanía”. Además nombró al incentivo de la Aliá. “Cada vez que hay problemas económicos en los diferentes países, hay más aliá”, dijo, nombrando el caso de Argentina en 2002 como ejemplo. “La inmigración de Argentina disminuyó, aunque hoy se mantiene estable. No obstante, hay más inmigración de países como Francia que tienen una situación económica regular y mucho antisemitismo”. El italiano-israelí enfatizó que “generalmente quienes llegan de Francia tienen un alto nivel de educación, y eso colabora con la economía israelí”.

Demografía y conflicto palestino israelí



Al ser consultado sobre qué papel juega su materia- el factor demográfico- en las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes, el académico aseguró que el mismo es “fundamental”. Previo haber aclarado que no todo el mundo comulga con su visión o ideología, el profesor emérito en el Instituto de Judaísmo contemporáneo en la UHJ explicó: “La identidad cultural étnica del estado de Israel, si se desea que sea un Estado judío- así como el Estado de Holanda es holandés- debe estar basada como muchos países sobre una identidad y lengua nacional con una clara base identitaria”, explicó y agregó: “Si se quiere ser un estado judío, Israel necesita tener una fuerte identidad, porque si pierde su mayoría, toda la idea del Estado judío no existirá más. La relación entre mayoría y población, está determinada por territorio y población, trazada por sus fronteras”.

Además agregó: “Si quieren preservar todo el territorio con toda la población, desde el Mediterráneo hasta el Rió Jordán, con las 12 millones de personas que ocupan dicha extensión: palestinos, árabes-israelíes, israelíes, trabajadores extranjeros y refugiados políticos, la población judía sería en ese caso apenas un poco más del 50 %, y en un futuro próximo sería la minoría sobre el total”.

“Esa es la situación si quieren mantener la presencia israelí en los territorios. Por otro lado, si quieren reducir el territorio excluyendo Gaza- como ya se hizo en 2005- y Cisjordania con su población no judía, entonces la proporción será muy diferente. En este caso, hay un 80 % de judíos y 20 % de árabes. No es posible que se llegue 100 % y 0% del otro, pero es muy diferente a que sea un 50 y 50. Es la decisión política más importante. Si existe un gobierno que puede tomar estas decisiones, derivará en un resultado determinado, sino el resultado será que no habrá más mayoría judía en Israel”, resumió para explicar el papel del factor demográfico en el conflicto palestino israelí. A su vez, destacó la importancia de la seguridad y remarcó que “reduciendo el territorio hay menos seguridad”. “El problema es como compensar uno y otro, identidad con seguridad, por lo menos hay que hacer el esfuerzo para llegar a un compromiso aceptable. Es el esfuerzo que se está haciendo en esta negociación”, aseguró, aunque expresó “pesimismo respecto a las negociaciones”.

Por último Della Pérgolla, contó que está “involucrado en un trabajo con varios colegas en el marco de un estudio sobre América Latina y sus comunidades judías”. “Es un estudio sobre educadores judíos que emigraron de países del continente y viven en otras partes del mundo. Hay más de mil educadores que se desempeñan en educación formal e informal. La investigación de los educadores judíos es para ver si se pueden movilizar estas fuerzas para desarrollar una red de educadores judíos a distancia a través de Internet”, dijo.

El proyecto es elaborado en forma conjunta por el Centro Liwerant de la Universidad Hebrea de Jerusalem, AMIA (Argentina) y la Universidad Hebraica de México (UHM). Participan del mismo, Della Pérgola del Departamento de Judaísmo Contemporáneo de la Universidad Hebrea de Jerusalem, la profesora Judit Bokser Liwerant de UNAM y UHM, el Dr. Leonardo Senkman, y el Dr. Yosi Goldstein, investigadores del Centro Liwerant, y la licenciada Anita Weinstein de la AMIA.

“Es una investigación que se está desarrollando en este momento con más de mil participantes y varios proyectos que incluyen un interés académico general y también aplicado para el mejor futuro de las comunidades”, explicó.

Referencia:Itongadol
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14 de enero de 2014

Tecnología Israelí para ayudar a los autistas a comunicarse



OlaMundo permite a autistas comunicarse



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Referencia:Hatzad Hasheni La Cara de la Verdad
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